545
Durante la noche de sábado una joven mamá fue víctima de un robo muy particular. Un desconocido ingresó a su vivienda cuando ella estaba presente, pero en otra habitación, y le robó una campera nueva.
“La dejé encima de la cama, me descuidé un ratito porque fui a cambiar mi bebé, deje la puerta abierta y desapareció”, contó la joven mamá que vive en barrio Fredrikkson.
Además de la vulnerabilidad que siente una persona, a partir de que un delincuente ingrese a su domicilio, la joven contó su bronca porque “no la terminé de pagar”.
La joven también expresó: “me salió $ 28.000, les pido que me ayuden, trabajo para poder tener algo de ropa y que me roben está muy mal”.

