
La vida de Diego Menna, hasta hace unos años, era como la de muchos de nosotros. Disfrutaba de sus amigos y familia en la localidad de Villada. Trabajaba como delívery para una rotisería y complementaba sus ingresos con la pasión que vivía por dar talleres de pintura en su pueblo y en la Sociedad Italiana de Firmat.

Diego pintando el día que el Presidente de Grupo de Bellas Artes de Badalona lo invitó a sumarse al Museo
Sin embargo, Diego sentía que debía romper esa zona de confort que brinda la calidez de lo conocido, los afectos y el terruño para salir al mundo a mostrar su arte.
Con 30 años emprendió viaje a Europa; dejándolo todo, en una especie de “hacer lugar” para que venga lo nuevo. Y así fue, el don de la pintura ya lo tenía, ahora el destino tenía que poner su parte.
Cuando arribó a Badalona, una ciudad muy cercana a Barcelona, empezó de cero a pintar en la calle.
Estoico en su deseo de que otros vieran su trabajo, una tarde los ojos correctos se posaron sobre su obra. El Presidente del Grupo de Bellas Artes de Badalona paseaba con su esposa, lo vio y lo invitó a formar parte de su grupo en el Museo. Ese fue el momento donde todo empezó a suceder.
Nuevas oportunidades
El Museo de Badalona fue el nexo para contactar con la Galería Art Lab de Andorra, donde Diego puedo cumplir el sueño de colgar un cuadro con su firma, lo que para él era un sueño cumplido. No obstante, Diego se considera alguien que “se exige demasiado” y por ello se puso una nueva meta, llegar al mercado de Dabái.
Y tras mejorar su técnica día tras día llegó la “reunión más importate” de su vida. Sin saber inglés, y con una traductora como aliada, tuvo una reunión virtual con la Picasso Gallery de Dabái donde le pidieron su portfolio.
Poco después la magia volvió a suceder; llegó el llamado para que entre diciembre y febrero Diego viaje a Dubái a presentar por lo menos dos obras. Sumando a la posibilidad de tener una exposición individual en marzo, abril y mayo de 2025. En donde piden unas nueve obras que no deben salir a la luz hasta el día de la presentación; para que el conocimiento de la obra se dé dentro de la galería.

Ahora Diego pudo rentar un estudio para poder pintar con mayor comodidad
“Es un orgullo poder llevar el nombre de mi pueblo, lo digo siempre y lo remarco vaya a donde vaya me gusta decir que soy de Villada y que esto que me está pasando a mí me sirva para poder ayudar en actividades culturales en mi pueblo”, contó Diego.
Más sobre Diego Menna
Gracias a Adriana, una vecina de Villada, Región360 Noticias pudo contactar a Diego para saber más de su historia.

Un apasionado de los talleres y la enseñanza
“No hay estilo que me guste más que el pintar retratos femeninos en un margen figurativo, implementando detalles de la corriente urbana, el street art y el arte pop! Siento que pertenezco a ese estilo de pintores”, contó Diego sobre sus preferencias a la hora de pintar.
Consultado sobre qué cosas lo motivan a pintar, Diego dijo: “Hay una sensación de creatividad cuando pienso en los niños a los cuales yo les brindaba el taller y que recuerdo con mucho cariño, recordar los momentos rodeados de niños en Villada y Firmat hace que mi parte creativa funcione ya que este viaje y las experiencias quiero volcarlas en los más chiquitos, para que se animen también. Demostrar que cualquiera lo puede lograr, es solo cuestión de sumergirse de lleno en lo que a uno le gusta”.
Ante la pregunta sobre si mejoró su pasar, el villadense dijo “si obviamente, desgraciadamente el contraste con argentina en cuanto a lo económico es muy notable. Las posibilidades de poder alquilar espacios para trabajar, el comprar materiales y demás es mucho más accesible, al igual que la venta de obras, la gente tiene la posibilidad de poder comprar arte. Y mundo aparte es si una galería te elige para trabajar en conjunto, con un seguimiento y demás, se puede hacer mucho dinero”.
Volver
Para finalizar, Diego dijo que luego de exponer en Dubái quiere volver a visitar sus pagos. “Si obvio. Además está en mis planes. El desarraigo es algo que sufrí mucho, si bien soy una persona a la que le gusta estar solo y hacer cosas solo, el estar lejos de la familia, amigos y demás toca fibras muy íntimas que hace que uno extrañe muchas veces, así que sí. Y las ganas de volver también para organizar un evento de pintura que reúna artistas locales y zonales, con un premio en metálico, siento la necesidad de hacer en conjunto con mi marca., eventos que vuelva a despertar el interés de la gente en general”, contó con entusiasmo.

