

Un informe recientemente emitido por la Bolsa de Comercio de Rosario señala que la cosecha de soja está entregando rendimientos muy por encima de lo esperado.
El paper explica que la oleaginosa de primera promedia 41 qq/ha en la región núcleo y que los mejores números se concentran en el extremo sur santafesino y el extremo sudeste cordobés, con promedios de 42 y 45 qq/ha respectivamente. Añade que los máximos llegan incluso a superar los 60 quintales.
Región360 Noticias contactó al Ingeniero Agrónomo Javier Tapella para consultar sobre los rendimientos en los campos de Firmat y alrededores.
El profesional de la agronomía coincide en que se está obteniendo una buena cosecha, pero es cauteloso en cuanto a algunos «súper rendimientos», ya que no serían representativos, al menos para esta zona.
«Todos los años pasan esas cosas, así que aparecen datos de rendimientos extravagantes. Sin embargo, todo depende de la superficie que se tome, porque si yo tomo un lote de 5 hectáreas en una puntita, todo espectacular, todo bien, puedo tener rendimientos de 60, 65, hasta 70 quintales de soja en ese sector. Ahora, cuando vas al promedio de los campos normales de 30, 40 hectáreas, eso no se logra casi nunca, porque hay un sector más bajo, de menor calidad de suelo, que no permite llegar a esos promedios de rendimiento de 60 quintales de soja por hectárea. En campos normales de ese tamaño, no se ha dado. Ahora, en pedacitos chiquitos también se dio eso. Te voy hablando de 3 o 4 hectáreas, que no es representativo», explica Tapella, sin intención de confrontar y con una clara predisposición a entender qué es lo que puede suceder.
Consultado por los promedios en Firmat y alrededores, el Ingeniero cuenta que «el rendimiento promedio anduvo entre 45 y 50 quintales de soja, que es buenísimo, pero 60 no hubo nada en forma, digamos, de lote completo».
Por lo pronto, continúa avanzando la cosecha de la soja de primera, que algunos estiman que ya supera el 50% de la superficie cultivada. Al tiempo que la de segunda estaría en un 30%, y también estaría arrojando buenos rendimientos.
Los productores y contratistas son cautos a la hora de calcular qué superficie de lo sembrado ya se cosechó, ya que en muchos casos el tiempo que tienen las máquinas para trabajar se reduce a lapsos de 6 y 7 horas. «Hay días que estamos entrando al lote después del mediodía y antes de las 19 horas tenemos que parar, ya que se pone muy húmedo y se atascan las zarandas. Por suerte tuvimos una seguidilla de días sin lluvias, pero no se avanza tanto como uno quisiera», dijo un importante contratista consultado por Región360.

