




Durante el comienzo de la noche del sábado el personal de guardia de la Empresa Provincial de la Energía alertó a las autoridades sobre cables cortados en la alimentación de medidores de luz.
La primera alerta se produjo a partir de un llamado del Club Atlético Argentino, donde EPE constató que se trató de una interrupción deliberada, ya que los cables habían sido cortados del equipo medidor.
La misma suerte corrió una empresa constructora, un domicilio de la calle Belgrano al 1200 y otra casa de Almirante Brown al 1200.
En algunos casos rompieron la tapa que protege a los medidores, cortaron los cables, había signos de “tironeo” de los mismos y hasta superficies quemadas por los «fogonazos» que produjo la acción.
Según declararon los vecinos damnificados, los ruidos extraños que sintieron antes de quedarse sin energía fueron entre las 19 y las 20 horas del sábado.
Tras la advertencia, personal de Control Urbano y Policía reforzaron los patrullajes preventivos y evitaron que se reporten ilícitos. Al tiempo que rápidamente obtuvieron imágenes de los sospechosos de realizar esa acción y otros detalles que no fueron dados por cuestiones de seguridad.
Se especula que la acción de cortar los cables de alimentación de los medidores puede responder a dos intenciones: la de hacer funcionar las alarmas con el sistema de autonomía por batería y, al agotarse esta, aprovechar para vulnerar la seguridad de los domicilios; o bien para robar los medidores por algún material que conforma su composición y que tal vez tenga valor de reventa.
Según fuentes consultadas, el manipular cables de medidores no sólo representa un peligro para quienes lo hacen, también las puntas que quedan sueltas podrían electrificar paredes y también existe el riesgo de que mayor voltaje ingrese a la instalación y queme los electrodomésticos.

