




Como ocurre en casi todas las localidades durante la jornada del 24 o en el comienzo de la propia Navidad, Papá Noel sale a saludar a los niños, tomarse fotos, recibir cartitas con pedidos y hasta entregar algún regalito.
Desde el Gobierno de Villada, bajo la gestión de Diego Delbera, fueron más allá y pensaron en añadirle un condimento cómico a la recorrida de Santa Claus.
De esta manera, los villadenses no solo vieron a Papá Noel saludar por las calles del pueblo; detrás, en una moto, una criatura verde y peluda, que odia la Navidad, intentaba impedir su recorrido.
El propio Grinch formó parte de la puesta en escena y, a través de una imagen, quedó plasmada la secuencia. Para tranquilidad de los niños, desde el Gobierno de Villada expresaron que ese ser de corazón pequeño y espíritu amargado no logró su cometido y que Papá Noel mantuvo a salvo la Navidad villadense.

