




El paisaje urbano del barrio Fredriksson está cambiando definitivamente. El Ministerio de Obras Públicas de Santa Fe, bajo la conducción de Lisandro Enrico, confirmó que las 55 viviendas que habían quedado en estado de abandono están a solo pasos de ser terminadas.
El proyecto, que originalmente se inició bajo el programa nacional «Casa Propia – Construir Futuro», sufrió una interrupción total cuando el Gobierno Nacional paralizó los fondos en 2023. Ante el riesgo de deterioro de lo ya edificado, el Gobierno Provincial tomó la decisión firme de asumir la obra con recursos propios, con una inversión que hoy supera los 3.910 millones de pesos.
El valor de la gestión conjunta
Un factor determinante para que las máquinas volvieran a encenderse en el predio fue el trabajo alineado entre los distintos niveles del Estado. La sintonía política y el diálogo constante entre el Gobierno Municipal, encabezado por el intendente Leonel Maximino, y la gestión provincial de Maximiliano Pullaro, permitieron que las gestiones administrativas y técnicas fluyeran con celeridad.
Esta colaboración estratégica entre municipio y provincia fue el motor que permitió rescatar una obra que parecía condenada al olvido, transformando la incertidumbre de los vecinos en la certeza de una entrega inminente.

Detalles de la obra: Un avance del 96,88%
Actualmente, las cuadrillas trabajan en los detalles finales para garantizar que las estructuras se conviertan en hogares seguros y funcionales. Los trabajos en ejecución incluyen:
Finalización de estética: Tareas de pintura tanto en interiores como en exteriores.
Zinguería: Instalación de canaletas, bajadas de chapa y cenefas.
Seguridad y equipamiento: Colocación de cercos perimetrales y mesadas de granito en cocinas.
Resta realizar
Para la habitabilidad plena, se trabaja coordinadamente en el cableado de la instalación eléctrica —tarea que queda bajo la órbita municipal— y la culminación de las cloacas mediante pozo absorbente.

«Respuestas reales»
Desde la cartera que dirige Enrico destacaron que este avance es un ejemplo de cómo la obra pública mejora la vida de la gente cuando hay voluntad política. «Invertimos, reactivamos y avanzamos porque creemos en dar respuestas reales. En Firmat, la casa propia está cada vez más cerca», concluyeron desde el Ministerio.


