




Trabajadores y prestadores de servicio
Ante la aprobación de la «Ley de Modernización Laboral», queda claro que las relaciones laborales van a modificarse profundamente, y difícilmente ello implique una mejora en los derechos de los trabajadores.
Entre los principales cambios se mencionan: indemnizaciones con tope, cuotas y Fondo de Cese Laboral (FAL): jornadas que pueden extenderse hasta 12 horas mediante el banco de horas; vacaciones fraccionadas; sueldos dinámicos a través de convenios por empresa incluso por debajo de los federacionales: pago parcial del salario en tickets o vales sin aportes; y la figura del «monotributista colaborador», sin derechos laborales.
La necesidad termina precarizando cualquier labor, sin importar su condición. Esto nivela hacia abajo y erosiona derechos conquistados durante décadas.
Señalo los condicionamientos de un sistema que tiende a equiparar hacia la baja las condiciones de todos.
Tampoco debe perderse de vista el impacto previsional. El Fondo de Cese Laboral disminuye los aportes a la seguridad social.
El futuro de las jubilaciones se vuelve así una incógnita.
Ante la necesidad se impone el individualismo y el «sálvese quien pueda».
Las estadísticas podrán mostrar una baja en ciertos índices, pero a costa de mayor flexibilización y fragilidad laboral.
La esperanza está en reconstruir lo colectivo y defender derechos entre todos.
Edicardo Russo
