




Desde enero de 2025, la atención de ANSES en Firmat se realiza en una unidad móvil ubicada en el Playón del Ferrocarril. Lo que comenzó como una solución provisoria tras la salida de su anterior oficina, ya cumplió 14 meses sin una resolución definitiva. Mientras tanto, el edificio destinado para la dependencia en barrio La Patria permanece cerrado, pese a la inversión de millones de pesos realizada por la Municipalidad para su puesta en valor.
Con el inicio del otoño y el descenso de las temperaturas, la situación de quienes asisten a realizar trámites se vuelve crítica. Actualmente, la sala de espera funciona a la intemperie y el acceso al tráiler presenta dificultades físicas para personas con movilidad reducida.
«Merecemos un servicio de calidad, no puede ser que la sala de espera sea afuera, bajo un árbol», manifestó indignado un vecino a Región360. Entre las quejas recurrentes también aparece la falta de infraestructura básica: «No hay baños ni para los empleados», comentan quienes asisten al lugar. Además, algunos ciudadanos cuestionan el criterio de austeridad: «El gobierno nacional decía que no podía pagar un alquiler, pero ahora gasta en seguridad adicional porque el tráiler es una lata; ¿dónde está el supuesto ahorro?», analizan.
El estancamiento de la oficina de ANSES se suma a otros puntos de conflicto entre la ciudad y la administración central. La ausencia de funcionarios nacionales en crisis locales recientes —como el conflicto laboral en la fábrica Vassalli— refuerza la sensación de olvido. «No vinieron a traer ni una aspirina», había expresado con dureza un empleado de la firma de cosechadoras durante los momentos más críticos del reclamo fabril.
Esta falta de respuestas se extiende a la obra pública. Con la carencia habitacional que atraviesa el país, el Estado Nacional dejó abandonadas en Firmat 55 viviendas, que debieron ser recuperadas por el gobierno local y provincial con una intervención que requirió reuniones urgentes del propio intendente, Leonel Maximino, con el gobernador, Maximiliano Pullaro, y el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, para evitar su deterioro. Lo mismo sucede con la obra de ingreso a la ciudad; proyectos que, aunque iniciados en gestiones anteriores, representaban un compromiso del Estado con el pueblo firmatense.
Mientras, en Buenos Aires, la agenda se concentra en otras disputas, como los viajes de Adorni y la cauda Libra. Pero en Firmat el tiempo pasa y la decisión de «arriba» para concretar la mudanza de la oficina de ANSES sigue sin llegar. ¿Cuándo lleguen los tiempos de campaña, se acordarán del vecino?.
