




Durante la mañana de este miércoles, entre las 10 y las 11, se llevó a cabo una asamblea clave en las instalaciones de la fábrica Vassalli. El encuentro, desarrollado junto a la portería de la Planta 1, contó con la presencia de Roberto Cinelli, el CEO designado por el grupo de inversores interesado en adquirir la empresa, quien expuso los lineamientos de su plan ante un centenar de operarios. La reunión coincidió con el final de la reducida jornada laboral de cuatro horas, pautada en un convenio anterior que, según denunciaron, ya fue incumplido. Debido a la falta de pago de sus salarios, muchos trabajadores optaron por retirarse de inmediato para cumplir con otras actividades laborales alternativas que les permiten subsistir en el día a día.
Tras el encuentro, Cinelli se mostró elusivo con la prensa local y se limitó a declarar que el objetivo principal es salvar a Vassalli y evitar que se juegue a la quiebra. Agregó que consideraba poco serio hablar en ese momento y que este tipo de discusiones debían darse «en el vestuario».
Sin embargo, los trabajadores brindaron precisiones sobre las condiciones planteadas por el directivo. La estrategia inmediata de la conducción consiste en destrabar la salida de una cosechadora que se encuentra casi terminada y ya está vendida. Originalmente se iba a recibir una máquina usada como parte de pago, pero la empresa notificó que dicha unidad sufrió un incendio, por lo que ahora se aceptaría un documento a dos años, lo que permitiría generar algunos ingresos.

Un operario que solicitó estricta reserva de su identidad explicó que les piden realizar esa operación para que el mercado gane confianza, pero advirtió que la desconfianza es alta porque ya han sufrido muchas mentiras previas. Para los empleados, resulta difícil creer que el futuro de una empresa de semejante envergadura dependa exclusivamente de la entrega de una sola máquina, sintiendo que una vez más todo el esfuerzo recae sobre el trabajador en lugar de presentarse un inversor con capital real.
El plan de Cinelli contempla la fabricación de treinta máquinas a futuro, aunque esto queda supeditado a que se logren liberar transmisiones actualmente retenidas en la aduana y a que se recomponga la relación con los proveedores, a los que también se les adeuda. El CEO argumentó que es imposible operar normalmente con las cuentas bancarias de la firma embargadas, justificando así la necesidad de entregar la unidad terminada para demostrar que la fábrica sigue activa. Asimismo, se planteó la alternativa de poner en valor ocho cosechadoras usadas del inventario actual para su posterior comercialización, apuntando a un sector de productores que no pueden acceder a equipos nuevos, aunque no se especificó si también se reacondicionarán unidades de terceros, abriendo una nueva posibilidad de negocio en la firma.
Respecto a la deuda salarial, la propuesta económica inmediata para los operarios consiste en un adelanto inicial de cien mil pesos en efectivo, una modalidad elegida para evitar que los depósitos bancarios sean absorbidos por las deudas que los empleados mantienen con las entidades financieras debido a la crisis. A esto se le sumaría un pago de entre un millón y un millón doscientos mil pesos previsto para el mes de julio, que se descontarían de todo el dinero adeudado por los meses que llevan sin percibir salarios. Esta oferta será sometida a votación este jueves en una nueva asamblea general, donde el personal decidirá si acepta terminar la máquina en cuestión a cambio del esquema de pagos propuesto. Además, también podrían evaluar y votar la extensión de la jornada laboral.
Al ser consultados sobre la identidad de los posibles compradores de la fábrica, los operarios señalaron que solo se les mencionó a un empresario de Capital Federal de origen armenio, sin aportar mayores detalles.
Cabe mencionar que la asamblea de este miércoles se dio tras una reunión celebrada ayer en Pergamino entre Cinelli y el Secretario General de la UOM, Diego Romero. Si bien el dirigente metalúrgico aseguró que el gremio no será un palo en la rueda para que la empresa pueda despegar, manifestó serias dudas respecto a la veracidad de los oferentes y concluyó que, por el bien de la gente que está sin cobrar, ojalá se equivoque y esos interesados existan realmente.
Trabajadores convocados por el Ministerio de Trabajo
Sobre el final de la mañana, Región360 pudo confirmar que los trabajadores de Vassalli serán recibidos este jueves 2 de julio en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo de la provincia. El encuentro se concretará luego de que hace una semana un grupo de operarios formalizara la solicitud, una instancia que fue articulada y canalizada a nivel provincial por el Gobierno Municipal de Firmat.
De esta manera, las autoridades de la cartera laboral santafesina mantendrán una audiencia con representantes de los trabajadores encuadrados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica de la República Argentina (ASIMRA) y también con aquellos empleados que se encuentran fuera de convenio. En medio de las intensas gestiones locales y provinciales para destrabar el conflicto de la emblemática fábrica de cosechadoras, sigue llamando la atención la total ausencia de actores del Gobierno Nacional en el esfuerzo por alcanzar una solución.
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