


La causa judicial contra L. A. V., imputado por graves delitos contra la integridad sexual de un menor de edad, ingresó en su fase resolutiva. El caso, tramitado ante la Fiscalía Regional N.º 3, se encamina hacia la instancia de debate y condena tras un extenso proceso de investigación que derivó en la aprehensión del acusado en octubre de 2025.
Un calvario de más de una década
Según constan en la denuncia y en la investigación judicial, los hechos de abuso sexual ocurrieron de forma reiterada entre los años 2005 y 2017. El acoso comenzó cuando la víctima tenía apenas 11 años y la familia residía en una localidad de la región, prolongándose luego hasta que el joven se mudó junto a su entorno familiar a la localidad de Bombal.
El acusado convivía bajo el mismo techo con la víctima y le había otorgado su apellido —aunque tiempo después el denunciante descubrió que no era su padre biológico—. L. A. V. se valía de los momentos en que quedaba a solas con el menor para cometer los abusos y concretar amedrentamientos verbales. Asimismo, consta en el expediente que el joven fue amenazado con un cuchillo cuando intentó revelar a su familia lo que estaba sufriendo.
De la orden de captura a la detención en Santa Fe
Tras mucho tiempo de investigación, en septiembre de 2025 se solicitó la intervención de la División Capturas de la Policía de Investigaciones (PDI), dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia.
Mediante tareas de inteligencia en campo, los efectivos lograron localizar al sospechoso en la vía pública, sobre calle Estrada al 7200 de la ciudad de Santa Fe. Tras ser interceptado y detenido, se le secuestró un teléfono celular para sumar a las pericias de la causa.
Pedido de condena
La Fiscalía mantendría el pedido de una pena estimada en 15 años de prisión efectiva, bajo los cargos de Abuso Sexual con Acceso Carnal Agravado y Amenazas Agravadas en Carácter de Autor y en Concurso Real.
