


Una insólita secuencia policial se registró tras un llamado al 911 que alertó sobre el presunto robo de una camioneta en la zona de calle 25 de Mayo al 2400 de la ciudad de Casilda. La situación, que tuvo lugar durante la jornada del jueves, movilizó a un importante contingente de las fuerzas de seguridad y terminó con un hombre aprehendido.
Según información difundida por el medio radial Radio Liberada, el episodio comenzó cuando el propietario del vehículo descendió de la unidad dejando las llaves puestas. Al regresar a los pocos instantes, notó que el rodado ya no estaba en el lugar, por lo que dio aviso inmediato a la central de emergencias.
Ante el alerta, la Policía de Santa Fe activó de manera urgente un protocolo de seguridad y rastreo que afectó a unos ocho móviles, entre patrulleros y motocicletas, interrumpiendo las tareas habituales de prevención y control vehicular de rutina.
Sin embargo, minutos más tarde, la camioneta apareció estacionada nuevamente en la misma dirección de donde había sido retirada.
El esclarecimiento
Los efectivos llevaron adelante una rápida investigación en el sector y solicitaron a los vecinos el registro de los sistemas de videovigilancia privados. Tras analizar las imágenes, los agentes constataron que quien había puesto en marcha y trasladado el vehículo era en realidad un amigo del titular, quien le había realizado una «broma de mal gusto».
Pese a la justificación, las autoridades procedieron a la inmediata aprehensión del sujeto. La decisión se fundamentó en la sustracción del rodado y en la afectación e inmovilización de recursos humanos y materiales del Estado que debieron ser desviados de sus patrullajes preventivos para atender la falsa alarma. Todo el procedimiento y lo actuado quedó a disposición de la Justicia.
Foto: imagen ilustrativa
