


En las últimas horas se conocieron detalles del episodio de piratería del asfalto ocurrido en la madrugada del miércoles sobre la Ruta Nacional 33, en jurisdicción de Sanford. Cuatro delincuentes fuertemente armados interceptaron a un camionero, lo agredieron violentamente y lo privaron de la libertad durante varias horas para apoderarse únicamente del tractor del vehículo.
El ataque se desencadenó cuando los asaltantes, que se desplazaban en un automóvil, emboscaron la unidad. Tras romper uno de los cristales de la cabina, golpearon al chofer en la cabeza con un martillo para reducirlo. Posteriormente lo encapucharon, lo subieron a uno de los vehículos de la banda y le colocaron unos anteojos con los vidrios pintados de negro para impedir que pudiera orientarse. Tras mantenerlo cautivo, lo abandonaron en una zona rural.
Horas más tarde, personal de la Guardia Rural «Los Pumas» con base en Firmat halló el furgón térmico abandonado a la vera de la Ruta 33, a pocos metros del cruce con la Ruta Provincial 93. La carga, compuesta por muebles de algarrobo, se encontraba totalmente intacta. Por su parte, el tractor —un Scania G410 Streamline radicado en Choele Choel, provincia de Río Negro— continúa desaparecido y las tareas investigativas apuntan a que los delincuentes escaparon en dirección a la provincia de Córdoba, principalmente por el relevo de cámaras de la zona.

Una modalidad repetida que busca los vehículos y no la carga
Este hecho encendió las alarmas en el sector del transporte, ya que evidencia un patrón delictivo que viene repitiéndose al menos desde abril, acumulando al menos cuatro episodios similares en corredores viales de Santa Fe y Córdoba.
A diferencia de la piratería del asfalto tradicional, la banda criminal no persigue el robo de la mercadería, sino la apropiación del camión. Las investigaciones judiciales intentan determinar el destino final de estas unidades de gran porte, evaluando si son ingresadas a un circuito de desguace para el mercado ilegal de repuestos o si cuentan con logística para su reinserción comercial con documentación apócrifa.
Casualmente, hace pocos días cayó una banda en la ciudad de Córdoba sospechada de sustraer alrededor de 30 pick up por mes. Las cuales era vendidas en otras provincias con documentación falsificada o bien contribuían a sostener redes de autopartes ilícitas.
