


Un grave episodio de salud encendió las alertas en la vecina ciudad de Casilda este sábado por la tarde, cuando un lactante de tan solo diez meses debió ser trasladado de urgencia a un centro asistencial tras sufrir una severa intoxicación al morder una ramita de cicuta (Conium maculatum), una peligrosa planta tóxica que prolifera en terrenos sin mantenimiento y en las adyacencias del canal Candelaria.
El caso fue dado a conocer por el medio local Casilda Plus, que previamente ya había advertido sobre la proliferación de pastizales y la falta de limpieza en zonas urbanas, como en la intersección de Urquiza y San Luis.
De acuerdo al relato brindado por la madre del niño a dicho medio, el hecho ocurrió mientras paseaba en cochecito junto a su hijo cerca de su domicilio. Al transitar por las inmediaciones del canal, el pequeño estiró la mano, tomó una pequeña rama de la vegetación circundante y se la llevó a la boca. De manera casi inmediata, el lactante comenzó con episodios de vómitos continuos.
Ante la desesperación, la progenitora se comunicó de inmediato con su médica pediatra, quien le indicó que lo trasladara de urgencia al consultorio mientras se ponía en contacto directo con el Servicio de Toxicología de la ciudad de Rosario. «Caminaba con mi bebé cerca de casa, yendo para el canal, y él agarró una ramita. Enseguida vomitó y llamé a su pediatra, quien me dijo que fuera de manera urgente a verla», relató la madre a periodistas de Casilda Plus.
Horas de observación y extremo riesgo médico
Una vez en el centro de salud, el cuerpo médico evaluó el cuadro y dispuso el ingreso del bebé a observación estricta para monitorear de cerca sus constantes vitales. Según detalló la familia, la profesional a cargo advirtió sobre la extrema gravedad de la ingesta, señalando que la rápida reacción del organismo del niño al vomitar la sustancia resultó clave para evitar un desenlace fatal.
Pese a la evolución favorable inicial, los médicos indicaron mantener una vigilancia intensiva durante varias horas ante el riesgo latente de que se manifestaran síntomas complejos propios de este tipo de intoxicación, tales como cuadros respiratorios severos, pérdida de fuerza muscular, falta de coordinación motora o convulsiones. Asimismo, desde el ámbito médico manifestaron una profunda preocupación por la presencia de esta especie botánica en espacios públicos de tránsito cotidiano, exigiendo su urgente erradicación.
Los peligros de la cicuta (Conium maculatum)
La extrema toxicidad de la cicuta radica en que absolutamente todas las partes de la planta —tallos, hojas, flores, raíces y semillas— contienen potentes alcaloides neurotóxicos, entre los que destaca la coniína (o cicutina).
Esta sustancia actúa de manera directa sobre el sistema nervioso periférico bloqueando las funciones musculares, lo que puede derivar en un paro respiratorio y la muerte tanto en seres humanos como en animales. Botánicamente, la especie se caracteriza por alcanzar un gran porte, exhibir hojas muy divididas, tallos delgados y pequeñas flores blancas agrupadas en forma de sombrilla, proliferando habitualmente en zanjas, márgenes de caminos, baldíos y orillas de canales.
