La imputación
Cómo se llegó al sospechoso
De sospechoso a imputado
La detención
El cotejo de ADN podría cerrar el caso
Los resultados
Hipótesis del caso
Breve historia del caso
Mario D’Angelo era fotógrafo de eventos sociales y su esposa Graciela Picech se dedicaba a vender bijouterie de alta gama.
Desde la década del 90 vivían en Firmat, en una vivienda de Aristóbulo del Valle y Juan Manuel de Rosas, en el barrio Carlos Casado de Firmat. Si bien la ciudad es tranquila y no se caracteriza por los robos, la casa estaba acondicionada para evitar ingresos por tapiales, ya que tenían púas en su borde superior y además contaba con ventanas de vidrios reforzados. La propiedad también tenía alarma y su vecino más cercano estaba a unos 20 metros.
El día martes 18 de noviembre, pasadas las 21, la pareja llegó a su morada en su Volkswagen Passat gris. Volvían después de haber estado unas horas en Rufino realizando trámites. Luego de cenar, alrededor de las 22.30, Graciela se fue a dormir y Mario se quedó chateando y mirando televisión.
Doce horas más tarde, ya en la mañana del 19 de noviembre, una de las hermanas de Picech encontró los cuerpos sin vida. Graciela estaba sobre la cama matrimonial y Mario en el living, muy cerca de la puerta de ingreso. El televisor estaba encendido con el volumen muy alto. Ambos tenían profundos cortes de degüello. La pericia forense ubicó la hora de las muertes entre la 0.30 y las 2 de la mañana; al tiempo que dijeron que la única arma utilizada tendría una hoja de cuatro centímetros de ancho, por lo que podría tratarse de una cuchilla.

