Desde el Instituto Nacional del Agua explicaron que el paso del fenómeno de sequía de la La Niña al de las precipitaciones de El Niño se estaría dando rápidamente.
Si bien las precipitaciones deberían aumentar, en los productores agropecuarios aun hay desconfianza ya que no se han generado grandes cantidades de lluvia en la región. Sin embargo, está ocurriendo un calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial, dando lugar a lo que se perfila como Niño y que comenzaría a evidenciarse con mayores porcentajes de humedad y precipitación a partir de la segunda mitad del invierno.
Otra de las proyecciones que hacen desde el Instituto Nacional del Agua es que en los últimos tres meses del año se produzcan muchas lluvias en nuestra región. Al punto de generar crecidas en los caudales de los ríos de la región.
No obstante, elaborar pronósticos no garantiza que las condiciones efectivamente vayan a ser las anunciadas, sobre todo teniendo en cuenta que la variabilidad climática es muy grande como consecuencia del cambio climático. Por tal motivo, dicen los especialistas, habrá que acostumbrarse a los grandes cambios que se producen de manera abrupta en las meteorología.
