La sustentabilidad y la bioeconomía son dos términos que más allá de estar de moda podrían generar oportunidades laborales y multiplicar el valor de algunos productos. En ese marco aparecen las zapatillas hechas a base de maíz que hoy se fabrican en China con polímeros derivados de ese cereal.
Las zapatillas de maíz podrían ser de industria nacional, generando puestos de trabajo en cada pueblo o ciudad donde se instalen fabricas para transformar el cereal en moléculas de uso industrial.
En la actualidad, a partir del maíz se pueden hacer más de 4.000 productos; «y todos los días aparecen usos nuevos, por esta necesidad de salir de los fósil e ir a lo renovable», explica Pedro Vigneau, presidente de Maizar (Asociación Maíz y Sorgo Argentino)
Vigneau explicó que centrarse en agregar valor a la producción de materia prima generaría «trabajo federal, porque al maíz hay que transformarlo lo más cerca posible del lote». Y sumó, «no sirven los proyectos con megafábricas en los puertos; en cada pueblo tendría que haber una fábrica transformando maíz en distintas moléculas para distintos usos; eso debería ser política de Estado y debiera haber una marca país que cuente al mundo cómo se produce en Argentina».
