Tras los hechos ocurridos la pasada semana en el Hospital Provincial de Rosario, cuando gatilleros ingresaron con intensión de matar a un recluso que era atendido en nosocomio y desataron una balacera que terminó con un policía muerto de un disparo en la cabeza, se reasignaron los lugares de atención médica de los presidiarios.
Por estos días el Hospital Provincial no está recibiendo más personas detenidas, y se decidió desde el Ministerio de Salud Provincial que las urgencias de los reclusos de la Unidad 11 de Piñero sean atendidas en el Hospital San Carlos de Casilda.
Esta situación generó el repudio de los trabajadores de la salud del efector casildense, ya que temen que se repita una situación como la que se vivió en Rosario.
Los profesionales de la salud expresan que el efector no está preparado para llevar adelante esa tarea y plantearon a través de las autoridades sindicales el reclamo para lograr revertir la medida.
