Nicolás Fortuna, es el nene de Chabás que en 2022, a sus 3 años, fue diagnosticado con un neuroblastoma estadio 4 (un tumor en la glándula suprarrenal). Es decir, una enfermedad muy agresiva que inunda de células malas el cuerpo.

Nico y la nieve del invierno de Hersey- EEUU
Nico, fue sometido a múltiples tratamientos y logró limpiar su médula. Esto le abrió la posibilidad de acceder a un autotransplante, pero tuvo una recaída. Por tal motivo tuvo que realizarse un costoso tratamiento que sólo se efectúa en Barcelona, España.
Gracias a la ayuda de todos, y por medio de una campaña solidaria sin precedentes para la región, se logró recaudar un millón de Euros para costear cada uno de los ciclos del tratamiento.
Hoy las noticias parecen ser más que buenas porque Pamela, su mamá, contó a Región360 Noticias que Nico «logro la remisión, es decir que la enfermedad no se detecta en los estudios».
Justamente esa buena noticia permitió que Nico sea aceptado para participar en un ensayo clínico en Estados Unidos que ayuda a madurar cualquier célula de neuroblastoma. «Estamos en EEUU, vinimos por un tratamiento con el Pennstate Health Childrens’s Hospital de Hersey. El tratamiento es un inhibidor, son pastillas, tres a la mañana y tres a la noche. Este tratamiento lo estaban esperando en Barcelona, pero no llegó,».

El Capitán del vuelo que los llevó a EEUU le regaló la gorra a Nico
Sobre como es este tratamiento complementario, su mamá explicó que «como ingresamos al ensayo es sin costo, pero si debemos volver cada tres meses, el tema son los vuelos, debemos ver cómo pagarlos. Estos nos los cedieron desde una fundación de pilotos. A Nico lo invitaron a conocer la cabina del avión y el piloto le regaló la gorra».
Sobre el alojamiento Pamela dijo que «lo gestiona el hospital de acá el alojamiento con la casa Ronald Mac Donald. Son muy amables, Nico está muy cómodo acá».
Su mamá también contó a Región360 que el 11 de marzo vuelvan a la Argentina; lo que sería la primera visita después de más de un año. Al tiempo que no dejó de agradecer la solidaridad de la gente y las buenas personas que se han cruzado en su camino. «Son ángeles terrenales», reflexionó sobre cada uno de los que tendieron una mano para que hoy Nico, con 7 años, este mejor.

