
El pasado sábado desconocidos profanaron el predio arqueológico donde históricamente estaba emplazada la Capilla del Fuerte Colonial en la Laguna de Melincué.
Los saqueadores rompieron la protección que los arqueólogos habían establecido y una vez descubierta la excavación se llevaron «parte de un cráneo y también dañaron otros elementos que no se han podido o animado a llevarse», dijo Armando Senese, vecino de Melincué y colaborador de las expediciones arqueológicas locales, a Región360 Noticias.
Consultado sobre cómo lo habrían hecho, el denunciante contó: «cortaron con algún cuchillo o tijera las partes de material plástico que cubrían los cimientos de esta iglesia colonial. Es un golpe duro para quienes trabajamos allí en ese lugar, que es El Fuerte de 1777, patrimonio cultural arqueológico. Estábamos preparando con mucho sacrificio la 6ta Campaña Arqueológica con el fin de extraer los esqueletos restantes y terminar con los estudios científicos que nos pueden brindar valiosa información sobre la población existente desde esa fecha. Lamentablemente hay poco interés local y provincial por mantener a resguardo y rescatar semejante tesoro cultural. Con estas prácticas incursivas, sin control en el ámbito del humedal y falta de compromiso de autoridad alguna sobre los terrenos lacustres, la biodiversidad del ecosistema también está amenazada».
Irónicamente, el hecho ocurrió horas después de que en la localidad de Melincué se realizara una reunión por Sitio Ramsar, para cuidar y preservar el histórico humedal. «Existe la Ley 25743 sobre protección del patrimonio arqueológico y paleontológico de la que se pasan hablando. Tema recurrente del viernes en el tema del Humedal Sitio Ramsar. Pero nadie la hace cumplir», dijo el vecino a este medio.
Senese explicó que el hecho tuvo que haber ocurrido el sábado, «yo no fui esos días anteriores por la lluvia, para no marcarles el camino a los delincuentes, para no dejar huellas», dijo.
Para finalizar, expresó angustiado la situación: «no me dan ganas de seguir. Estoy como si hubieran entrado a mi casa».





