
En las últimas horas trascendió una nueva modalidad de estafa vinculada a multas vehiculares.
Los casos resuenan en todo el país, incluso vecinos del sur de Santa Fe que viajaron a Rosario, dicen haber encontrado la multa trucha en sus parabrisas.
Lo cierto es que la modalidad es la misma en todos lados. Las supuestas multas de tránsito, son dejadas en los parabrisas de automóviles estacionados en la vía pública, donde el supuesto infractor, debe escanear un código QR para visualizarla, lo que constituiría una maniobra fraudulenta para terminar robando daros personales y bancarios.
En lenguaje técnico se trata de “QRishing”, una derivación del fraude por “phishing”. Es decir que al escanear el código QR se redirecciona a un sitio que simula ser el de la autoridad que emite la multa y bajo el pretexto de otorgar una bonificación en el pago inmediato y voluntario solicitan datos sensibles que pueden derivar en el hackeo de teléfonos o cuentas bancarias.
En todos los casos reportados, se trata de un papel blanco con naranja que los estafadores dejan en los autos o camionetas estacionados con el mensaje: “Vehículo en infracción”.
Las recomendaciones para no caer en la estafa
Para evitar caer, el consejo principal es corroborar que la multa sea real. Para eso, se debe ingresar a la página oficial del organismo que la emite y completar los datos del vehículo o personales.
Por otro lado, se sugiere no escanear ningún código ni ingresar a sitios de dudosa procedencia que pueden ser administrados por estafadores. Además, se recomienda no transferir dinero si alguien lo pide por WhatsApp y hay sospechas sobre quién escribe el mensaje.



