





El martes de la semana que pasó dos trabajadores de la Comuna de Pujato fallecieron tras recibir una fuerte descarga eléctrica mientras colocaban una columna para luminarias. Al tiempo que un tercero, que se desempeñaría como capataz, resultó con quemaduras en los brazos y abdomen. Heridas que lo llevaron a estar un día internado mientras ahora completa su recuperación de manera domiciliaria.
El hecho, que conmocionó a la pequeña localidad, llevó a que el jueves al mediodía, luego de la sepultura de Martín Enrique Roldan (49 años) y Ramón Antonio Lovaiza (50), se realizará una pacífica marcha para exigir explicaciones por parte de las autoridades y reclamar justicia por la muerte de los hombres.
De acuerdo a Cristina Roldán, hermana de Martín, nadie salió de la Comuna y del domicilio particular del presidente comunal para dar explicaciones. En videos, grabados por los propios manifestantes, sólo podían verse puertas y persianas cerradas y un gran operativo policial resguardando los inmuebles. Una situación que, a los ojos de muchos, se percibió como un acto de cobardía, una ostentación de poder y desprecio al vecino que los eligió con el voto. Curiosamente, en la marcha se pudieron leer pancartas que decían “basta de corrupción y abuso de autoridad”.
Desde la muerte de los trabajadores, las puertas de la Comuna no volvieron a abrir, más allá de que en un comienzo se habían decretado sólo 24 horas de duelo.
El lunes, cuando se cree retomarán las actividades administrativas, volverán a pedir justicia por Martín y Ramón, en una convocatoria que se viralizó en redes sociales para las 11:30 horas, frente a la sede comunal.
El interrogante está puesto en saber si el presidente comunal responderá a los reclamos de los familiares, amigos y vecinos de los fallecidos. Sin embargo, Cristina parece ya no querer escuchar nada. En dialogo con este medio manifestó: “ya pasaron tres días. Ahora vamos a la Justicia. Que renuncie y disponga la Justicia que hace con él y los demás”.


