




Pamela, la mamá de Nico Fortuna, el pequeño de Chabás que en 2022, a sus 3 años, fue diagnosticado con un tumor en la glándula suprarrenal, sigue viviendo una pesadilla porque los responsables de que se acredite el dinero para su tratamiento no lo hacen en tiempo y forma.
«Los tratamientos oncológicos deben cumplirse en tiempo y forma para su efectividad. Los médicos nos dicen que baja la curva de efectividad de hacerlos más espaciados. Los ciclos son 10 días internado y 20 de descanso. Nico el mes pasado comenzó tarde su tratamiento porque la prepaga no depositaba. Y ahora, con el comienzo del cuarto ciclo, la prepaga pagó en tiempo y forma pero falta la parte del Estado Nacional. Un mes uno, otro mes otro y el tratamiento no se puede hacer de manera rigurosa» , contó desesperada la mamá de Nico, a Región360 Noticias.
Cabe mencionar que la jueza federal Sylvia Aramberri, del Juzgado Federal Nº 2 de Rosario, emitió una una medida cautelar que establece la cobertura de dos ciclos de tratamiento: OSDE deberá cubrir el 60% y el Ministerio de Salud el 40% .
«Tanto la jueza como las abogadas se re ocupan pero siempre están estas demoras por parte de quienes tienen que pagar el tratamiento. Pienso que lo hacen para cansarme, para desgastarnos, siento que somos un peso grande que les genera salida de dinero. Pero acá lo que está en juego es que Nico, un niño, no cuenta con su medicación en tiempo y forma», agregó, entre lágrimas y desesperación Pamela.
Además, «la droguería nos dijo que el dinero debe estar 15 o 20 días antes de comenzar el tratamiento, para que la medicación llegue en tiempo y forma. Ellos también manejan sus tiempo, es entendible», agregó la desesperada mamá.
Para finalizar, Pamela reflexionó: «Tenemos que vivir tocando la puerta de medios de comunicación, diputados, senadores, concejales, la jueza intima una y otra vez, esperan hasta la última intimación para pagar, no es justo lo que hacen con la salud de Nico».
Breve reseña del caso de Nico
En 2022, Nico fue diagnosticado con un neuroblastoma estadio 4 (un tumor en la glándula suprarrenal). Es decir, una enfermedad muy agresiva que inunda de células malas el cuerpo.
Gracias a la ayuda de todos, y por medio de una campaña solidaria sin precedentes para la región, se logró recaudar un millón de Euros para costear cada uno de los ciclos del tratamiento que Nico llevó adelante en España, donde estuvo un año acompañado de sus papás, en largas jornadas de hospital y alejado de su hermanito, que quedó en Argentina.
Su caso fue tan resonante, que Nico fue aceptado para participar en un ensayo clínico en Estados Unidos que ayudó a madurar cualquier célula de neuroblastoma.
Además, los profesionales indicaron que para continuar con la enfermedad en remisión, es decir que no se detecte en los estudios, necesita un tratamiento de inmunoterapia con Dinutuximab, un procedimiento esencial para mejorar su calidad de vida.
Para los lectores
La situación de Nico, un niño de ocho años que ha enfrentado tratamientos médicos desde los tres, nos invita a reflexionar sobre el impacto profundo que las enfermedades pueden tener en la infancia. Comprender que Nico ha pasado casi dos tercios de su vida en internación hospitalaria revela una realidad marcada por la privación de experiencias vitales fundamentales para su desarrollo.
El año pasado, tras dos años de estricto aislamiento, Nico pudo disfrutar de un campamento escolar. Esa situación que es una actividad cotidiana en la mayoría de los niños, y que los padres dan por sentadas, fue un acto excepcional para la vida de Nico y su familia.
Si quienes tienen la obligación, y han sido intimados por la Justicia, no pagan el tratamiento serán cómplices de una enfermedad que amenaza con robarle no solo su salud, también su niñez.

