



Durante la mañana de este lunes, y después de varias jornadas con retención voluntaria de tareas por incumplimiento salarial, trabajadores de la empresa Vassalli increparon a veedores del Ministerio de Trabajo que arribaron a la planta. Afortunadamente, después de unos minutos primó el diálogo y el encuentro transcurrió en calma.
Los representantes de la cartera laboral no hablaron con la prensa, pero sí dijeron que su presencia fue «de oficio» ante la situación, de público conocimiento, que vive la fábrica. Sin embargo, Diego Romero, Secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica, sostuvo que su presencia fue motivada por «una denuncia política», ya que, según dijo el gremialista, los veedores habrían sido convocados a partir de que «habríamos bloqueado los ingresos de la planta».
En ese sentido, uno de los trabajadores expresó a los medios que «todo lo que se hizo fue por decisión nuestra y no de la UOM, solo queremos que nos paguen. Hay gente a la que le han empezado a cortar los servicios».
La postura del Gobierno local
Sobre el tema, desde el Gobierno Municipal afirmaron que están en diálogo, desde el comienzo del conflicto, tanto con el Ministerio de Trabajo como con los responsables de la firma. Al mismo tiempo, explicaron que no están ajenos a la preocupación que genera la situación en los trabajadores afectados y en el impacto que implica para la ciudad.
La intervención del Ministerio de Trabajo
En el acta que labraron los veedores del Ministerio de Trabajo que visitaron las instalaciones de Vassalli se dejó constancia de que los ingresos a la planta no estaban bloqueados y la Ruta Nacional N° 33 no estaba cortada.
«Ambas partes fueron notificadas, se adelantó la audiencia a pedido de los trabajadores, esperamos encontrar caminos de acuerdo para resolver la situación de los trabajadores», dijo Julio Genesini, secretario de Trabajo provincial.
Cabe mencionar que desde la UOM advirtieron que si, luego de la audiencia, no hay resultados satisfactorios «no descartamos ninguna medida».

La deuda
El pasado viernes los trabajadores recibieron en sus cuentas menos dinero de lo pretendido para retornar a sus tareas, lo que generó mayor descontento entre los obreros. Según dijeron desde la UOM Firmat, lo adeudado a cada asalariado ronda, en algunos casos, hasta los cuatros millones de pesos.

