




Durante la madrugada del sábado, personal policial del Comando Radioeléctrico fue comisionado a la intersección de Vicente López y Planes y Fray Luis Beltrán, en el barrio Fredriksson, debido a una gresca entre dos grupos, integrados por personas de ambos sexos.
Cuando los efectivos arribaron, lograron separar a ambos grupos, pero la situación escaló en violencia hacia los uniformados cuando dos hombres comenzaron a agredirlos arrojándose ladrillos. En ese contexto, otro individuo inició insultos hacia el personal policial y comenzó a arrojar objetos (bolitas de vidrio tipo canicas) utilizando una gomera.
Superados en número y tras reiteradas advertencias desoídas para que depusieran su actitud, los efectivos realizaron detonaciones disuasivas al aire con las escopetas reglamentarias, con el fin de despejar la zona y evitar un mal mayor.
A pesar de ello, y ante nuevas advertencias, uno de los individuos volvió a arrojar elementos contundentes contra los efectivos y emprendió la fuga, iniciándose una persecución controlada. En ese momento, uno de los agentes, que se desplazaba en el estribo del móvil para descender con mayor rapidez, fue impactado en el rostro por uno de los proyectiles arrojados por el agresor, de 22 años.
El golpe provocó que el efectivo perdiera el equilibrio y cayera al suelo con el rostro ensangrentado, mientras el vehículo estaba en movimiento, quedando inconsciente.

Ante la demora en la llegada de la ambulancia, su compañero lo subió al móvil y lo trasladó al Hospital General San Martín.
En paralelo, otra patrulla logró detener al sospechoso en Bv. Solís 2217. El individuo, entre insultos y ofreciendo resistencia, se negó en todo momento a ser aprehendido. Finalmente, el personal actuante lo redujo utilizando el mínimo de fuerza y, ante testigos, lo trasladó al nosocomio local para dejar constancia de que no había resultado herido durante el procedimiento.
Fuentes consultadas por Región360 informaron que el aprehendido fue imputado, pero recuperó la libertad a las pocas horas.
En tanto, el subinspector del Comando Radioeléctrico agredido sufrió una herida en el rostro que requirió de tres puntos de sutura, escoriaciones en brazos y manos, y una fisura en la zona del codo. El hecho pone de manifiesto el compromiso del personal de las fuerzas -en este caso el Comando Radioeléctrico- en situaciones límite, haciendo un uso racional y mesurado de la fuerza, aun cuando son agredidos físicamente y de manera salvaje.


