




Durante la mañana de este jueves, los trabajadores de la fábrica de cosechadoras Vassalli volvieron a manifestarse en la Ruta Nacional N° 33, al no existir novedades sobre los pagos atrasados y el futuro de la firma.
Antes de las 9:00, un grupo de aproximadamente 60 personas inició el bloqueo sobre la traza. Sin embargo, la llegada de la Gendarmería Nacional, que se hizo presente con ocho efectivos y dos unidades, modificó la dinámica de la protesta. No obstante, el trato inicial de la fuerza nacional para con los trabajadores fue cordial y el entendimiento sirvió para evitar que se ponga en marcha el protocolo anti piquetes.
«Nos pidieron que dejemos un carril libre o que los bloqueos tengan una intermitencia veloz», explicó uno de los trabajadores a Región360. Debido a esta intervención, la medida de fuerza fue más alternada que la del miércoles.
Por su parte, Diego Romero, secretario general de la UOM Firmat (Unión Obrera Metalúrgica), no estuvo presente en el lugar de la protesta, pero brindó declaraciones a este medio tras participar de la asamblea previa: «Participé de la asamblea a las 7:00. La UOM va a acompañar a los trabajadores como siempre. Consideramos que el tiempo de espera para con los propietarios de la firma ya caducó; incumplieron y deben más de cinco meses de salarios. Es tiempo de tomar medidas determinantes». Con estas palabras, el gremialista sugirió la necesidad de implementar acciones más drásticas que los cortes intermitentes, los cuales se prolongaron por poco más de una hora en ambas jornadas.
Sin novedades
En paralelo, una fuente confiable consultada por Región360 manifestó su confianza en alcanzar un entendimiento. Si bien reconoció que la dilación es crítica debido a las necesidades de los trabajadores, señaló que estos son los tiempos habituales en procesos serios donde se negocia el traspaso de acciones de la firma.
No obstante, aún no existen precisiones sobre cuándo se concretaría la venta ni quién es fehacientemente el comprador. En este avance reside la única esperanza de los operarios, ya que, según lo manifestado por el directorio a fines de diciembre, el nuevo inversionista debería hacerse cargo de los sueldos adeudados.


