




El pasado martes por la noche, en cercanías de Bulevar Solís y Azopardo, una joven caminaba con sus hijos y su hermana. A la par iba Luna, una perrita mestiza de tamaño mediano, mascota de la familia.
En circunstancias que se investigan, un sujeto que iba en moto con una mujer embistió a Luna. Según dijeron, le pasó por arriba con el vehículo, dejando al animal atrapado entre el motor y la rueda trasera. Tras ello, aceleró y siguió su camino. Luna murió.
«Ella no era de raza, pero eso no me importa; era una perrita muy feliz y buena. Así la dejó (muestra la foto). Tenía 45 días cuando la adoptamos. Recién ahora tenía dos añitos. Se crió con mi bebé de dos años, el cual ahora está triste y me pregunta repetidamente por Luna. No salen al patio porque ella está ahí enterrada», contó la joven a Región360. Y sumó: «fue muy difícil cuando tuvimos que sacar su cuna, sus platitos, los juguetes. Ahora estamos buscando adoptar otra u otro para los chicos»
Horas después, la joven realizó la denuncia donde contó lo sucedido. Bajo la sospecha sobre la procedencia de la moto —una Yamaha Crypton 110cc de color azul y negro, con faltante de los plásticos del cubrepies, carente de chapa patente y sin espejos—, la Justicia ordenó las actuaciones correspondientes por el hecho de «Encubrimiento».

