




En una firme decisión por garantizar la tranquilidad de los vecinos, el Gobierno de Wheelwright llevó a cabo una nueva jornada de destrucción de caños de escape modificados. La medida, que cuenta con un fuerte respaldo de la comunidad, se consolida como una política de Estado en la localidad.
La mandataria local, Julia Bertone, encabezó el acto de destrucción y destacó la trayectoria del municipio en esta materia. «Wheelwright fue pionero en el control de los ruidos molestos. Desde el año 2017 llevamos decomisado y destruido más de 150 escapes», señaló la funcionaria, subrayando que el operativo actual sumó más de 30 nuevos escapes eliminados.
El procedimiento es el resultado de un engranaje institucional que involucra a el Juzgado de Faltas local, los inspectores de tránsito y el apoyo de la comisaría local.
A través de un video difundido por la comuna, se pudo observar el proceso de destrucción de los elementos decomisados. Para asegurar que las piezas queden inutilizables, se utilizó una «pata de cabra», maquinaria pesada diseñada para el apisonado de superficies, que aplastó los dispositivos frente a la mirada de las autoridades presentes.
«Sabemos que falta, sabemos que nunca es suficiente, pero continuamos trabajando», concluyó Bertone, reafirmando el compromiso de seguir retirando de circulación aquellos vehículos que no respeten las normas de convivencia.
