




Durante la mañana del domingo 11 de enero, por motivos que se encuentran bajo investigación, perdió la vida un operario que realizaba la colocación de una columna de cemento para una nueva instalación eléctrica, en cercanías de la intersección de la Ruta Nacional N° 33 y la Ruta Provincial N° 93.
La víctima fue Sebastián Juan María Depascua Bogdaninch, de 26 años y oriundo de la localidad de Wheelwright, quien recibió una fuerte descarga eléctrica mientras habría estado manipulando la grúa de un camión perteneciente a una empresa privada llamada Grupo GNG, contratada por la Empresa Provincial de la Energía para colocar nuevos postes de tendido eléctrico debajo de la línea vieja.
A dos semanas del fallecimiento, el dolor se ha transformado en un pedido público de justicia. Su padre utilizó las redes sociales para expresar la impotencia y el vacío que dejó la partida del joven, dejando en claro que la familia no considera el hecho como una simple fatalidad, sino como una negligencia que debe ser castigada.
«Hoy ya hace 14 días que no estás con nosotros, que te robaron la vida. Toda esa gente que tuvo que ver, directa e indirectamente, con tu partida la va a pagar y muy caro», sentenció en un escrito cargado de dolor.
En su mensaje, describió a Sebastián como un hombre «laburador, que siempre pensó en ganarse el mango sin cagar a nadie» y aseguró que la lucha de la familia no cesará: «Tu partida no va a ser en vano».
«Es difícil volver al taller»
Horas antes del recordatorio por las dos semanas, el padre del operario había compartido otro texto íntimo que refleja el impacto cotidiano de la pérdida. El taller familiar, espacio compartido por ambos, se ha vuelto un lugar de recuerdos dolorosos.
«Me es tan difícil volver a entrar al taller. Te veo en todas partes, sé que la herramienta que toco la tuviste en tus manos», relató, cuestionando la calma de quienes considera responsables: «¿Cómo pueden dormir tranquilos y andar por las calles como si no hubiese pasado nada?».
