




En un escenario de alta tensión y con la fecha del inicio de clases como principal condicionante, el Gobierno provincial retoma este miércoles las negociaciones paritarias con los gremios que representan a los trabajadores del Estado santafesino. La jornada se divide en dos etapas: por la mañana, desde las 8:30 h, fue el turno de la administración central (ATE y UPCN), mientras que a las 14:00 h los gremios docentes acudirán a la sede del Ministerio de Educación.
Para los sindicatos ATE y UPCN, el eje de la discusión se centra en dos puntos fundamentales: por un lado, exigen el reconocimiento y pago de un desfasaje del 3% pendiente del último bimestre de 2025 y, por otro, solicitan una mejora urgente en el piso salarial, alertando que existen categorías de ingresos bajos que actualmente perciben sueldos cercanos a los 900 mil pesos, por lo que consideran indispensable un refuerzo específico para este sector.
Desde el Ejecutivo provincial adelantaron que existe el compromiso de revisar dicho desfasaje y avanzar en la definición de una política salarial porcentual que rija a partir de enero de 2026.
La situación con el sector docente es aún más compleja. Amsafé sostiene que la pérdida del poder adquisitivo acumulada alcanza el 33%, cifra que marca el techo de su pretensión salarial en la mesa de negociación.
El clima de incertidumbre crece de cara al ciclo lectivo: el gremio advirtió que, de no mediar una propuesta satisfactoria por parte del Gobierno, podría peligrar el inicio de las clases, previsto para el próximo 2 de marzo.
Desde el Ministerio de Educación y el área de Hacienda indicaron que el objetivo es establecer una pauta salarial acorde a los recursos de la provincia, buscando un equilibrio que permita garantizar la prestación de servicios públicos sin descuidar el bolsillo de los empleados estatales.
