




Los precios de los combustibles volvieron a subir en todo el país, impulsados por la escalada internacional del valor del petróleo como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.
Si bien el presidente de YPF, Horacio Marín, había manifestado inicialmente que no se trasladaría la volatilidad del mercado al consumidor, la realidad técnica se impuso: el precio del barril de crudo superó nuevamente los u$s 100, pero este martes desaceleró y quedó en u$s 90. Esta tensión geopolítica y los riesgos sobre el suministro energético mundial forzaron ajustes en los surtidores durante las últimas horas; principalmente en el gasoil, que a diferencia de las naftas, el país debe importar parte del combustible para cubrir la demanda local.
Sin embargo, desde la compañía insisten en que, al menos en el corto plazo, no habrá grandes «cimbronazos». El interrogante principal radica en la extensión del conflicto, dado que Irán presiona con el recorte en el envío de suministros, lo que genera escasez y una presión alcista sobre los precios globales. “YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles”, dijo Marín en una publicación en su cuenta de X. Y sumó: “Tenemos que ir trasladando, pero de manera honesta y lógica según la afectación que tenemos y también según el valor del futuro».
Este incremento reciente se suma al ajuste del pasado 1 de marzo, cuando YPF había subido sus precios un 1,1% promedio debido a la actualización parcial del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC).
Precios en la región
Tomando como referencia el surtidor del Automóvil Club Argentino (ACA) de Firmat, los nuevos valores quedaron establecidos de la siguiente manera:
Nafta Súper: $1.774
Infinia: $1.899
Diesel: $1.934
Infinia Diesel: $2.044

