




La gestión de Lucas Fanelli en Chabás tomó la decisión de ejecutar tareas de reparación de emergencia sobre la Ruta Nacional 33, ante la falta de respuestas del Gobierno Nacional y el avanzado estado de deterioro de la calzada. Se trata de la tercera intervención de este tipo que el municipio costea con recursos propios para garantizar la transitabilidad urbana.
Incumplimiento judicial y peligro vial
A pesar de que existe un amparo judicial en curso y una medida cautelar favorable a la localidad, el Estado Nacional continúa sin cumplir con las órdenes de mantenimiento vigentes. Ante este escenario, la comuna priorizó la seguridad vial de los vecinos y comenzó trabajos de «raspaje» en las intersecciones críticas de la ruta con las calles Monserrat Servera y Manuel Quintana.
El mandatario local explicó que el estado del asfalto se había vuelto insostenible: «La intervención se realiza ante el marcado deterioro de la calzada, que venía dificultando seriamente el paso de peatones y vehículos, haciendo prácticamente imposible cruzar de un lado al otro sin que las huellas y deformaciones ocasionaran roces o daños», señaló Fanelli.

«Primero está la gente»
Desde la administración de Chabás recalcaron que, si bien la responsabilidad legal y técnica corresponde exclusivamente a Vialidad Nacional, la urgencia de la situación no permite seguir esperando los tiempos burocráticos o judiciales mientras la integridad de los ciudadanos está en riesgo.
«Para esta gestión, primero está la gente. Por eso, aun cuando la obligación de mantenimiento corresponde al Estado Nacional, volvemos a intervenir con recursos propios para brindar una respuesta inmediata», sentenció el jefe comunal.
Los trabajos buscan aplanar las deformaciones (huellas) que genera el tránsito pesado y que representan un peligro constante para los vehículos livianos y los peatones que deben trasponer la arteria nacional que divide al pueblo.

