




En un procedimiento de celeridad inédita para la justicia regional, este viernes se dictó sentencia para los dos jóvenes que el pasado martes habían sido detenidos tras destruir un silobolsa en un campo ubicado entre Firmat y Cañada del Ucle. La coordinación entre la Fiscalía de Firmat y los Tribunales de Melincué permitió que, en apenas 72 horas, el caso se resolviera con una condena de prisión efectiva y una suspensión de juicio a prueba.
De acuerdo con información oficial a la que accedió Región360, este viernes se llevó a cabo la audiencia imputativa bajo los cargos de robo calificado en grado de tentativa, en carácter de coautores. Ante el juez Aldo Baravalle, la fiscal Dra. Ana Belén Stampella y la Defensa Pública de Melincué presentaron un acuerdo de juicio abreviado.
Como resultado, uno de los implicados recibió una pena de un año y medio de prisión de cumplimiento efectivo, debido a que contaba con antecedentes condenatorios previos. Para el segundo joven, de 19 años, se resolvió una probation (suspensión de juicio a prueba) que incluye la realización de tareas comunitarias a favor de la Municipalidad de Firmat.
Crónica de un hecho vandálico
El episodio ocurrió durante la tarde del martes, cuando en un rápida intervención, efectivos de la Guardia Rural «Los Pumas», la Comisaría 4ta de Firmat y la Subcomisaría 4ta de Cañada del Ucle sorprendieron a los sujetos en pleno acto vandálico. Al notar la presencia policial, los jóvenes intentaron escapar en una motocicleta de 110 cc por caminos rurales, lo que inició una persecución controlada que culminó con su captura tras un operativo cerrojo.
Un daño millonario por un botín insólito
La investigación confirmó un dato llamativo: presumiblemente el objetivo del robo no era la soja acopiada, sino el propio nylon de la estructura. Al movilizarse en una moto de baja cilindrada, los delincuentes no tenían capacidad de carga para los granos, por lo que procedieron a destruir la lona para llevársela.
Este accionar provocó un perjuicio económico considerable para el productor damnificado, ya que un silobolsa puede albergar entre 1.800 y 2.100 quintales que, al quedar expuestos a la intemperie, corren riesgo de pérdida total. Como así también el tiempo y el trabajo que se necesitó para volver a acopiar el grano expuesto.
Lo paradójico del caso es que el material que buscaban los jóvenes suele ser un desecho que los productores descartan o regalan una vez finalizado el acopio, pero en esta ocasión el intento de obtenerlo mediante el vandalismo derivó en una respuesta judicial inmediata y contundente.

