Portada » Arqueología en el sur provincial: investigan la historia de la ruralidad argentina en la vieja estancia Hughes

Arqueología en el sur provincial: investigan la historia de la ruralidad argentina en la vieja estancia Hughes

por Redacción Región 360
0 comentario 426 vistas

Por Región360

El pasado del sur de Santa Fe no solo se resguarda en los documentos oficiales; también aflora desde los estratos del suelo. Desde hace doce años, un equipo de investigación indaga en las huellas materiales de la producción y la vida cotidiana en la región.

Región360 dialogó con Germán Giordano, Licenciado en Antropología con Orientación en Arqueología e integrante del equipo del Museo Provincial de Ciencias Naturales «Ángel Gallardo» de Rosario, quien se encuentra al frente del grupo que estudia la “ruralidad del sur santafesino” en la vieja estancia Hughes.

El proyecto comenzó a consolidarse en 2015, en el marco del centenario de la localidad de Hughes. «Nos convocan de las comisiones organizadoras, había una comisión más abocada a lo histórico y nos propusieron trabajar ese campo, esa casona, esas estructuras desde un punto de vista arqueológico», recuerda Giordano. «Ellos sostenían, de una manera muy acertada, que era la vieja estancia Hughes, donde Hughes habría primeramente comprado esos territorios».

A partir de ese núcleo inicial, la investigación identificó múltiples problemáticas que trascendieron la propuesta original y que fueron sistematizadas en ejes temáticos concretos: el avance de las fronteras y el desplazamiento de los pueblos originarios; la especulación de los grandes terratenientes desde 1857; las historias de vida de los primeros criollos e inmigrantes en la década de 1880; las luchas de los peones rurales por el derecho a la tierra en el siglo XX; y la realidad del pequeño productor frente al mercado de los agronegocios en el siglo XXI.

El trabajo con los privados y la protección legal

La labor arqueológica requiere cumplir con normativas estrictas antes de iniciar cualquier excavación en terreno privado. Al respecto, el antropólogo explica: «Para hacer este tipo de investigaciones, más allá de hablar con el privado, que por supuesto es el dueño de la propiedad, esto está protegido. Hay que pedir aval al brazo ejecutor de la ley 25.743, que es de protección del patrimonio arqueológico y paleontológico. La provincia de Santa Fe, a través de la Secretaría de Patrimonio, aprueba este proyecto para recién comenzar a poder excavar».

En el caso de Hughes, el terreno pertenece actualmente a la familia de Dante Gori y Rosa Suárez. El acercamiento inicial demandó un proceso de diálogo para explicar los alcances científicos de la propuesta. «Al principio fue como más tenso el diálogo porque no se sabía lo que nosotros queríamos hacer, y hoy somos una familia», señala Giordano. El impacto de la investigación modificó la perspectiva de los propios dueños de la tierra: «Dante me decía: ‘Yo ahora me siento parte de la historia’«.

Rosa Suárez y Dante Gori , propietarios del lugar

Rosa Suárez y Dante Gori , propietarios del lugar

Arquitectura original y el hallazgo del pozo de basura

Uno de los objetivos principales de la última campaña fue determinar la planta arquitectónica original de la vivienda principal antes de la adquisición por parte de la firma Hughes en 1906. Los datos de archivo y las excavaciones revelaron que la estructura ya existía y pertenecía previamente a una familia inglesa de apellido Bola, vinculada a la estancia Durham.

A través de la metodología arqueológica —que incluye medición al detalle, dibujo técnico y fotografía— el equipo constató que la estructura en ruinas, que a simple vista hoy presenta tres habitaciones, originalmente contaba con ocho habitaciones y respondía a una construcción de tipo inglés dentro de un complejo productivo.

El hito fundamental de la última campaña fue la localización del pozo de descarte de la vida cotidiana, un elemento rastreado durante diez años. «Hacemos metodológicamente lo que se llama transectas, que es caminar, básicamente peinar el terreno cada tantos metros de manera sistemática tomando puntos GPS», describe el especialista. Al detectar una alta concentración de loza rota en superficie, el equipo dedujo que los discos del arado habían arrastrado materiales durante décadas. Tras realizar cateos en cuadrículas de 1,5 por 1,5 metros, localizaron el pozo a 50 metros de la nave principal, a la espalda de la casa.

«Ahí salen una cantidad de objetos tremendos, como muchos restos óseos de fauna consumidos, que ahora lo tenemos que procesar, pero fundamentalmente lo que veo a ojo desnudo es oveja. Aparece vajilla, una cafetera enlozada europea hermosa, ollas, losas, botellas de vidrio enteras de distintas marcas. Pensamos que la casa se hizo hacia 1880-1885, y a 1914 ahí tenés el pico de la importación», explica Giordano.

Giordano subraya que el objetivo no es hacer una arqueología de «grandes héroes», sino reconstruir la cotidianeidad: «Buscar el consumo del estanciero, el consumo del peón, qué se comía, qué se tomaba, la vida del cotidiano, imaginarnos esa ruralidad entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX en el sur santafesino».

Financiamiento y la continuidad del proyecto

Las campañas de excavación directa están supeditadas a las posibilidades presupuestarias. De hecho, el equipo no excavaba en el lugar desde 2019. En esta última oportunidad, el trabajo de campo fue viable gracias al soporte logístico local. «Esto fue exclusivamente un apoyo de la gestión comunal actual, que se mostró muy interesada y nos brindó al equipo el espacio necesario: alojamiento, la comida, por supuesto el combustible. Eso que puede considerarse básico en el 80% de los casos no está, es muy difícil hacer una campaña arqueológica. Por eso el agradecimiento a la gestión comunal actual de Hughes, a Provincia y a vecinos como Armando Senese, de Melincué que viene y nos ayuda y aporta imágenes de drone».

El complejo histórico-productivo bajo estudio se extiende más allá de la nave central en ruinas. A 300 metros se ubica la casona de administración de la estancia —actualmente habitada por la familia Suárez—, donde mediante planimetría e investigación en el Archivo General de la Nación y archivos provinciales se identificaron corrales, bañaderos de ovejas y la infraestructura productiva general.

Todavía quedan sectores pendientes de análisis, como una octava habitación vinculada a la resistencia de los últimos colonos antes de la venta de las tierras, y la excavación completa del pozo de basura. «El equipo está planteando nuevas excavaciones y ojalá se pueda dar», afirma Giordano, ligando la importancia de la investigación de base a la identidad del sur provincial.

Ciencia, educación y retorno patrimonial

De acuerdo con la legislación vigente, la totalidad de los materiales recuperados constituyen patrimonio de la localidad de Hughes. Tras su procesamiento y análisis, los objetos retornan al museo local para el desarrollo de muestras temáticas, como las ya realizadas «Objetos que narran historias» o el catálogo de la biografía de los objetos.

El proyecto prevé incorporar las piezas a las actividades de la nueva escuela secundaria de Hughes, que contará con un laboratorio especializado. «La propuesta es limpiar el material con los chicos, clasificarlo con las distintas materias: física, química, matemática. Los chicos han ido a excavar», detalla el antropólogo.

Para el equipo del Museo Gallardo, la validación final de la investigación radica en la transferencia comunitaria y el trabajo horizontal con los actores locales, incorporando a docentes y miembros de la Secretaría de Cultura local como coautores de las publicaciones científicas. «A la sociedad en general hay que darle cierres, hay que publicar un libro o en revistas para difundirlo. El proyecto sobrevive a lo largo del tiempo por el interés de la gente. Si la comunidad no se lo apropia, no sirve de nada», concluye.

También te puede gustar

Dejar un comentario

Región 360º – Todos los derechos Reservados / Diseño web Sessionstudio