


Durante la mañana de este viernes, el frente de la emblemática planta de Vassalli Fabril S.A. ofreció una imagen distinta a la que se venía repitiendo en los últimos meses. Para sorpresa de quienes circulaban por la zona, una cosechadora nueva se lucía estacionada bajo las históricas letras de la firma.
Se trata del modelo V-570 E, la primera unidad en aparecer en la fachada del gigante fabril firmatense tras un prolongado parate operativo, en un predio donde el crecimiento del césped y la falta de mantenimiento edilicio ya comenzaban a reflejar el freno de la actividad.
La propuesta del CEO y el esquema de pagos
Pese a este movimiento, la abultada deuda salarial con el personal continúa sin resolverse. Según relataron los propios trabajadores, la semana pasada recibieron un pago de aproximadamente $100.000 por operario, proveniente de la venta de repuestos. A principios de mes habían percibido un monto similar de manos de Roberto Chinelli, CEO designado por el grupo inversor interesado en adquirir la empresa, al momento de proponerles reactivar la fabricación.
En ese marco, el directivo argumentó que resulta imposible operar con normalidad debido al embargo que pesa sobre las cuentas bancarias de la firma. Justificó así la necesidad de comenzar a producir como un gesto clave para demostrar que la fábrica permanece activa, generar movimiento y reconstruir la confianza del mercado.
A cambio de acompañar esta reactivación, los empleados recibieron ese desembolso inicial de $100.000 y el compromiso de percibir $1.200.000 a finales de julio, suma que se descontaría de la deuda histórica que la empresa arrastra con ellos desde 2025.
La postura de la UOM
La aceptación de esta propuesta por parte del personal no contó con la participación directa de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Firmat. Su secretario general, Diego Romero, se mostró cauto y desconfiado respecto del desembarco de los potenciales compradores. Sin embargo, enfatizó que desde el gremio «no pondrán palos en la rueda» durante el proceso de transición o eventual venta.
Asimismo, Romero aclaró que, si bien el sindicato no puede condonar las deudas que la empresa mantiene con la institución, esto no representará un obstáculo para la operación comercial, sino un punto a regularizar una vez que la fábrica se encuentre nuevamente en marcha.
Máquinas en línea de montaje
De acuerdo con información a la que pudo acceder Región360 a través de fuentes confiables, la actividad en el interior del predio no se limita únicamente a la unidad exhibida en el acceso. Actualmente se estaría trabajando en el ensamblaje de una segunda cosechadora en la línea de montaje, como así también en la producción de un cabezal drapper.
