


El Gobierno local y el Taller de Crochet Comunal preparan y entregan abrigo y compañía a familias que más lo necesitan.
En tiempos donde el frío no es el mejor aliado de la necesidad, en Santa Isabel decidieron responder con algo más cálido: solidaridad.
Con ese espíritu nació «Santa Isabel Abraza», una iniciativa impulsada por el Gobierno local junto al Taller de Crochet Comunal y decenas de vecinos que entendieron que tejer también es una forma de cuidar.

Detrás de cada manta hay mucho más que lana. Hay tardes compartidas, mates, risas, paciencia y el deseo profundo de que ninguna familia de la localidad pase sola el invierno. Cada punto, cada color y cada ovillo cuentan la historia de manos que eligieron transformar el tiempo en abrigo.
«Esto es comunidad en estado puro. No son solo mantas las que se entregan, son abrazos. Son el mensaje de que estamos, de que nos importamos y de que nadie se queda afuera», expresaron desde la organización.

La iniciativa no sería posible sin el trabajo incansable de Mónica, coordinadora del taller, sus alumnas y cada vecino que se sumó donando lana, tiempo o simplemente buena energía.
«La solidaridad es lo que nos abriga», remarcan desde Santa Isabel, donde el tejido se convirtió en puente entre quienes dan y quienes reciben.
Desde el Gobierno local agradecieron profundamente a todos los que forman parte de «Santa Isabel Abraza» y adelantaron que la campaña continuará abierta para seguir llegando a más hogares.
Porque en Santa Isabel ya entendieron algo: cuando una comunidad teje junta, nadie tiene frío.

