


La localidad de Alcorta registró en las últimas horas dos denuncias relacionadas con delitos financieros que afectaron a vecinas adultas mayores. Frente a esta situación, las autoridades locales abrieron investigaciones para esclarecer el funcionamiento de ambas maniobras y recomiendan a la población reforzar las medidas de cuidado en el manejo de dinero virtual y plásticos.
El primer caso involucra a una mujer mayor, jubilada, que, desde el año pasado, realizaba depósitos en una plataforma virtual de inversiones. Durante los últimos meses, la vecina mantuvo contacto por WhatsApp con personas que le solicitaban transferencias de menor cuantía como condición previa para liberar supuestas utilidades generadas. Al notar que las exigencias de dinero continuaban y las suma (superior a los 100 millones de pesos, supuestamente generados por la plataforma de inversiones) no se acreditaba, la damnificada radicó la denuncia aportando los nombres y alias de las cuentas donde giró los fondos.
En paralelo, una mujer de unos 70 años constató la presencia de consumos no realizados en el resumen de su tarjeta de crédito. La situación salió a la luz cuando el plástico fue rechazado al intentar abonar una carga de combustible por haber alcanzado el límite de compra. Al revisar el detalle de los movimientos, descubrió operaciones no autorizadas que se ejecutaban de forma paulatina desde el mes de enero. Actualmente, se investiga cómo los autores lograron obtener la información de la tarjeta para concretar dichos gastos.
Ante la aparición de estas modalidades en la zona, resulta fundamental adoptar hábitos preventivos para proteger los ahorros. En el caso de las inversiones y plataformas digitales, la principal señal de alerta es la solicitud de dinero previo; ninguna empresa formal ni gestor financiero legítimo exige realizar nuevos depósitos o pagar tasas administrativas para permitir el retiro de las ganancias acumuladas. Asimismo, antes de colocar fondos en un sitio web, es imprescindible comprobar que la entidad esté registrada y fiscalizada por la Comisión Nacional de Valores u organismos oficiales, desconfiando siempre de promesas de rendimientos extraordinarios que llegan a través de WhatsApp.
Por otro lado, para un uso seguro de las tarjetas de crédito y débito, la recomendación central es realizar una revisión mensual exhaustiva de los resúmenes de cuenta. Este control periódico permite detectar a tiempo pequeños consumos no reconocidos antes de que comprometan el límite disponible. Además, es clave no compartir nunca fotografías del frente ni del dorso del plástico, cuidando especialmente de no exponer el código de seguridad, y procurar no perderlo de vista al realizar pagos en comercios. Ante cualquier gasto desconocido, el titular debe comunicarse de inmediato con la entidad emisora para solicitar el desconocimiento de la compra y la cancelación preventiva de la tarjeta.
