


A través de un comunicado público difundido en las últimas horas, la Asociación de Bomberos Voluntarios de Santa Teresa denunció haber sido víctima de un hecho delictivo que afecta de manera directa el trabajo preventivo y operativo del cuartel.
Bajo el contundente lema «Hoy nos tocó a nosotros», la institución detalló que autores ignorados sustrajeron más de 10 metros de cable subterráneo y la ficha de enchufe correspondiente a la bomba de agua de lo que será su futura estación de carga.

Este lamentable suceso refleja una preocupante degradación en la convivencia social, donde se han roto los códigos más elementales de respeto e identidad comunitaria. Que ni siquiera los servidores públicos y voluntarios —quienes arriesgan su vida a diario por el bienestar general sin pedir nada a cambio— queden exentos de ser blanco de la delincuencia, evidencia un límite traspasado que genera profunda indignación en toda la región.
En ese sentido, desde la entidad manifestaron un profundo malestar ante la gravedad de atentar contra una herramienta clave para las emergencias. «Este hecho no solo representa un daño material para nuestra institución, sino que también afecta nuestro servicio a la comunidad», concluyeron con amargura desde el cuartel.
