


Tras un arduo proceso de entrenamiento y preparación continua, la bombera voluntaria de Villa Mugueta, Elina Erole, junto a su perra Noa, alcanzaron la prestigiosa Certificación Nacional K9, una acreditación oficial que las capacita para actuar en operativos de búsqueda y rescate en todo el territorio argentino.
En diálogo exclusivo con Región360, Elina brindó detalles del camino recorrido y del logro obtenido durante los últimos días: «El año pasado certificamos con Noa en San Luis en grandes áreas, todo lo que es montes por ejemplo. Este año, en nuestra región, en Armstrong, teníamos que rendir estructuras colapsadas; en ese momento yo estaba alistada para partir a Venezuela y no pudimos pasar la prueba. Y ahora el Ministerio de Seguridad organizó otra certificación, nos dieron permiso desde nuestra federación y este fin de semana pasamos la prueba de estructuras colapsadas. Noa ahora está certificada para las dos áreas, Monte y estructuras».

Al ser consultada por este medio respecto a la dinámica de trabajo y el manejo operativo de la canina, la rescatista explicó: «Solamente las dos personas que adiestramos al animal desde el inicio pueden trabajar con él. En mi caso, tengo otro perro que lo trabajé junto a un compañero, por lo que él también podía salir a cualquier búsqueda porque los dos lo habíamos entrenado. Ahora tengo una cachorra en formación con la que estoy haciendo exactamente lo mismo». Asimismo, detalló que estas acreditaciones oficiales tienen una validez de dos años, plazo tras el cual se debe rendir una revalidación mediante nuevas evaluaciones técnicas.

La noticia generó una enorme satisfacción dentro del cuartel de Villa Mugueta y en toda la comunidad. Tras superar las exigentes pruebas operativas organizadas por el Ministerio de Seguridad, la rescatista volcó sus sentimientos en un emotivo mensaje dedicado a su fiel compañera: «Hoy, un poco más tranquila, puedo mirar a mi lado y disfrutar este momento junto a vos, Noa… y decir con el corazón lleno: ¡Lo logramos! Llegar a una certificación a nivel nacional no fue fácil. Detrás de este logro hay muchísimo trabajo, horas de entrenamiento, sacrificios, dudas, cansancio y también derrotas».
En sus reflexiones, Elina destacó la resiliencia necesaria para abordar esta disciplina de rescate: «Nadie puede entender realmente lo que se siente cuando algo no sale, cuando volvés a casa pensando qué hiciste mal y te preguntás si algún día vas a lograr ese objetivo. Pero también existe este momento, ese instante en el que todo el esfuerzo cobra sentido. Todo esto lo hicimos con muchísimo trabajo, pero sobre todo con amor y pasión por lo que hacemos».

Por último, remarcó la importancia del trabajo en equipo dentro del sistema de bomberos voluntarias y del acompañamiento afectivo: «Este logro tampoco es solamente nuestro. Detrás de cada binomio hay un equipo. Gracias infinitas a todos mis compañeros por estar, ayudar, enseñar y empujar cuando las fuerzas no alcanzaban. Y gracias a mi familia, que también vive cada entrenamiento, cada viaje y cada alegría. Hoy quiero simplemente disfrutarlo. Mirarte, abrazarte y agradecerte, Noa, por no dejarme bajar los brazos. Este logro es el resultado de nunca rendirnos».
