Durante los últimos días se dieron varios intentos de estafas telefónicas en la ciudad de Firmat. Una de ellas se concretó por parte de los delincuentes, que llegaron a hacerse de casi un millón y medio de pesos; otra fue descubierta a tiempo por un familiar que impidió que se concrete el engaño y además son varios los vecinos, la mayoría de ellos adultos mayores, que manifiestan haber recibido llamados telefónicos a líneas fijas, haciéndose pasar por otras personas, o llamadas que no fueron contestadas por las potenciales víctimas en horarios de madrugada.
Respecto al engaño concretado, una vecina de la ciudad de Firmat recibió un llamado donde le alertaban por una compra que alguien intentaba hacer a través de una cuenta suya. Los estafadores lograron abrumar a la mujer que tras una serie de pasos, pensando que recibía ayuda de operadores bancarios legítimos, terminó dando información sensible que permitió a los delincuentes poder hacerse de una cifra cercana a un millón y medio de pesos en unas cuatro transferencias.
Por otro lado, también esta semana, un hombre tomó contacto con este medio para alertar que malintencionados se comunicaron con su madre, una mujer de unos 82 años, diciendo que por disposición del Banco Central y ANSES debían actualizar la base de datos de quienes perciban una jubilación. Entre la información que le solicitaron a la mujer le pidieron que de los números de todas las tarjetas de débito y crédito que tuviera en su poder. Fue casualidad que la casi víctima recibiera la visita de su hijo que de inmediato constató que se trataba de un engaño y cortó la comunicación antes de que la mujer diera la información importante.
Por otra parte, unos dos vecinos adultos mayores manifestaron que recibieron llamados telefónicos a líneas fijas y ambos de madrugada. En uno manifestaban que un familiar había tenido un accidente, situación que la persona desestimó porque estaba al tanto de ese tipo de engaño y en el otro caso relataron llamadas persistentes durante la madrugada que no fueron atendidas por tener el sobreaviso de familiares de no responder a esas comunicaciones en determinados horarios.
De acuerdo al relato de otros vecinos, conocidos y familiares también habrían recibido llamados a deshora.
