



Desde el martes 1° de abril, los comercios que le venden a consumidores finales tendrán que mostrar el precio final y el precio neto, es decir: sin la incidencia del IVA y el resto de los impuestos nacionales indirectos que impactan en los precios.
Desde el Gobierno Nacional buscan que los consumidores puedan conocer cuánto de lo que pagan va a parar a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
“Se busca reafirmar el compromiso del Gobierno Nacional con la transparencia fiscal, permitiendo a los consumidores conocer el impacto de los impuestos en las operaciones y que puedan contar con información para tomar sus decisiones comerciales con plena libertad”, dijeron desde ARCA.
En líneas generales, lo que pretende el gobierno es que la sociedad tenga conciencia fiscal real y la ciudadanía exija a los gobernantes una conducta responsable en el gasto. Política que el Gobierno Nacional actual tomó como bandera con la metáfora de la «motosierra».
Los comerciantes de la región se mostraron preocupados por la forma de implementación, ya que el no cumplimiento traería sanciones. Entre los motivos que esgrimen es la falta de estructura de algunos comercios, donde no pueden emplear a una persona o varias sólo para que detallen cada etiquetado. Al tiempo que dijeron que la situación se hace sumamente compleja en un contexto de fluctuación de precios motorizado por la inflación.
Desde el Centro Económico Firmat, institución adherida a CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), recogieron la inquietud de sus asociados y dijeron que están trabajando con la entidad nacional «en disuadir al Gobierno o bien generar alguna herramienta para llevar adelante esto porque se hace imposible de llevar a la práctica».


