




Lo que comenzó como una denuncia viral por la desaparición de 190 vacas ha derivado en un thriller judicial y corporativo de proporciones impensadas. Nicolás Coscia, el productor acusado por el influencer Bruno Riboldi (conocido como «La Joya Agro»), rompió el silencio en una entrevista exclusiva con el medio especializado Bichos de Campo. Lejos de tratarse de un simple pleito entre socios, Coscia sostiene que es víctima de una «asfixia financiera y mediática» orquestada por el directorio de la empresa Inalpa S.A.
La «Temporada 2»: De las vacas a los cuadernos
Según la versión de Coscia y su abogado, el Dr. Franco López Andreoli, la denuncia de Riboldi no es más que una «puesta en escena» pagada. La clave reside en un conflicto familiar de larga data: Nicolás es accionista minoritario de la firma de enlatados Inalpa (Pavón Arriba) y mantiene un litigio judicial contra su propio tío, Darío Coscia, y la presidenta de la firma, Mayra Boglich, por la presunta falta de reparto de dividendos durante décadas.
«El objetivo de Riboldi es seguir con la cuestión mediática porque tiene un acuerdo con el directorio de Inalpa para desacreditarme», disparó Nicolás. Según su defensa, la empresa —que factura millones de dólares anualmente— buscaría destruir la reputación de Coscia para forzarlo a desistir de sus reclamos judiciales, donde incluso se mencionan pruebas de «cajas negras» y ventas no registradas.
Las pruebas que contradicen al Influencer
Durante la entrevista, Coscia aportó datos que contradicen el relato que Riboldi sostiene ante sus 2.5 millones de seguidores:
Venta autorizada: Coscia afirma tener chats donde Riboldi le pedía vender los animales con urgencia para saldar deudas personales y comprar una camioneta.
Cifras infladas: Mientras el influencer habla de 190 animales desaparecidos, los registros de vacunación y guías indican que solo eran 161. «Esos 29 animales nunca existieron; fue un invento para aumentar su exposición», señaló el productor.
La mediación fallida: El pasado lunes, ambas partes debían firmar un acuerdo extrajudicial en Tribunales para cerrar la causa. Sin embargo, Riboldi no se presentó. Para la defensa de Coscia, esto prueba que al influencer no le interesa el resarcimiento económico, sino mantener el «show» en redes.
El «Círculo de Confianza»
Según se publica en Bichos de Campo, la sospecha de una operación conjunta se basa en los vínculos entre los actores: el abogado de Riboldi es el Dr. García Beltrame, ex presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario y señalado como el «padrino político» de la cúpula de Inalpa. «Cuando nos enteramos de quién era el abogado y vimos que Riboldi hablaba a espaldas de Nicolás con su tío Darío, el círculo se cerró», explicó López Andreoli.
La respuesta de la empresa
Ante la escalada del escándalo, Inalpa emitió un comunicado oficial intentando tomar distancia. La firma aclaró que Nicolás Coscia «solo es accionista» y que no tiene vinculación administrativa ni contractual con la compañía, calificando el conflicto como un asunto estrictamente privado entre particulares.
Un futuro en la justicia
Coscia, quien asegura haber levantado deudas por más de 400 millones de pesos a pesar del «bloqueo» de la empresa, ya inició acciones legales contra Riboldi por falsa denuncia y estafa procesal.
«Me mataron económica y financieramente para que no reclame lo que me corresponde en la fábrica», concluyó Coscia. Mientras tanto, los 161 animales permanecen como «depósito judicial» en un feedlot de Chabás, a la espera de que la justicia santafesina determine quién dice la verdad en este guión que parece escrito para una plataforma de streaming.
Información en base a las declaraciones vertidas por Nicolás Coscia y su abogado al medio Bichos de Campo
