Durante la medianoche de pasado domingo ocurrió una nueva balacera en la ciudad de Venado Tuerto.
En calle Azcoaga al 700, desconocidos abrieron fuego contra el frente de una vivienda. En la casa estaba una mujer y su nieto de 16 años que al escuchar las detonaciones corrieron a refugiarse en el baño.
Rápidamente la mujer dio aviso a la policía y cuando arribó personal de la Agencia de Investigación Criminal encontraron seis vainas servidas calibre 9 milímetros en cercanías al inmueble pero que no impactaron en la fachada.
La mujer contó a los oficiales que no tiene conflictos con nadie pero también reconoció que sus dos hijos están presos. Uno por robo y el otro por amenazar al intendente de Venado Tuerto Leonel Chiarella, al senador del departamento General López Lisandro Enrico y a la fiscal Susana Pepino.
Los investigadores dejaron deslizar extraoficialmente que la balacera podría ser una forma de imponer silencio al detenido y de esa manera evitar otras implicaciones.
A cargo de la investigación quedó el fiscal Iván Raposso.
