
Hace pocos días, una familia que empleaba a una mujer para quehaceres domésticos descubrió que habían hecho compras por más de un millón de pesos.
El hecho fue descubierto cuando llegó el resumen de cuenta de la tarjeta de crédito y los familiares desconocieron las compras realizadas desde el 3 de abril en adelante.
Al indagar con la entidad bancaria supieron que el banco había enviado al domicilio una nuevo plástico. Esa misma tarjeta, fue tomada por la persona que trabajaba en el lugar, habilitada y usada para hacer importantes compras.
El raid de compras incluyó supermercado, pollería y estaciones de servicio, entre otros.
Según pudo saber este medio, el hecho fue denunciado en la Comisaría 13º de Firmat.
