




La última tormenta que pasó por Bombal provocó la inclinación de la cruz de la parroquia Santo Domingo de Guzmán, uno de los daños que más repercusión tuvo en la localidad debido a su significado para la comunidad.
«El pasado 28 de marzo, la fuerza de la tormenta conmovió a nuestro querido pueblo. El viento dobló la cruz de nuestra parroquia, dejándonos una postal de fragilidad. Sin embargo, lo que el clima inclinó, el amor de nuestra comunidad lo puso de pie», explicaron desde las redes sociales de la institución.

El operativo de reparación
Para enderezar la estructura ubicada sobre la cúpula del templo, se requirió el trabajo de una grúa telescópica trasladada desde Pergamino. Las tareas en altura se completaron a finales de la semana pasada, logrando estabilizar el símbolo religioso. «Gracias al esfuerzo ,el trabajo y las oraciones de todos , la cruz vuelve a mirar al cielo de forma recta y firme .No solo levantamos un pedazo de metal , restauramos el símbolo que nos guía ,nos protege y nos une como pueblo. La tormenta pasa, pero nuestra fe permanece inquebrantable», dijeron desde la comunidad religiosa.

Aporte comunal
La restauración contó con el acompañamiento económico de la gestión comunal de Carlos Gabbi, que entregó un fondo de $1.000.000 a la parroquia para solventar los gastos de la reparación.
«Con este acompañamiento, reafirmamos el compromiso de estar presentes junto a nuestras instituciones y colaborar en la recuperación de aquellos espacios que forman parte de nuestra historia, nuestra fe y nuestra identidad», manifestaron desde el gobierno local.

