


Durante la tarde del viernes, Walter y Nicolás, dos jóvenes de Firmat, cumplieron el sueño de conocer a Lionel Scaloni, sacarse una foto con él y llevarse su firma estampada en una camiseta.
Animados por la ilusión, partieron a las tres de la tarde rumbo a Pujato. Tras recorrer la localidad, identificaron rápidamente la vivienda del entrenador del seleccionado nacional por la multitud congregada en la puerta, compuesta por vecinos de todas las edades y, muy especialmente, por chicos que esperaban ansiosos su salida. Sin embargo, un compromiso previo del DT con el dentista pareció, por un momento, poner en riesgo la espera.
Lejos de ser una excusa, Scaloni prometió a los presentes que regresaría y cumplió su palabra: unos 40 minutos después volvió al lugar, ratificando no solo su categoría profesional, sino también su humildad y cercanía con la gente. Organizados en fila, los jóvenes firmatenses esperaron su turno y lograron la anhelada foto y el autógrafo.
Uno de los familiares que los acompañó destacó además el trabajo de los efectivos policiales abocados al lugar, quienes ordenaron la concurrencia de manera amable e incluso colaboraron fotografiando a los vecinos para que nadie se quedara sin su recuerdo.
