


Tras el reciente comunicado difundido por la firma Vassalli, en el cual se proyecta un plan de trabajo y de pago para el personal, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Firmat, Diego Romero, volvió a manifestar una profunda desconfianza hacia la propuesta.
El referente sindical habló con Región360 y remarcó que sigue sin conocerse quiénes son los verdaderos asociados de Roberto Cinelli, quien firma las comunicaciones junto a Mateo Marsó —representante de la familia que habría vendido la fábrica de cosechadoras—. En ese sentido, Romero insistió en un dato clave: en los últimos días no se publicaron edictos oficiales que convoquen a una asamblea de accionistas para formalizar legalmente la transferencia de las acciones.
«Hasta ahora no pusieron un peso»
Romero fue tajante al analizar los últimos movimientos económicos de la empresa y desmintió que exista un desembolso de capital privado por parte de quienes afirman haber tomado el control del establecimiento.
«Hasta ahora no pusieron un peso», aseveró el dirigente gremial, al explicar que los escasos fondos percibidos por los operarios —unos 200 mil pesos abonados en dos partes— provinieron exclusivamente de la venta de repuestos de la propia planta.
Una situación similar planteó respecto al pago de un millón dos mil pesos prometido para los primeros días de agosto: «Es dinero que van a generar con la venta de la cosechadora que estaba pendiente de terminación. Otra vez los trabajadores ponen la fuerza de trabajo y la voluntad. Si esto fuera serio debería ser al revés: primero inyectar dinero en la fábrica, pagarle a los trabajadores y recién después pedirle a la gente que acompañe», cuestionó.
Temor por las unidades armadas y el resguardo de la deuda laboral
En otro tramo de sus declaraciones, la conducción de la UOM Firmat expresó: «No sea cosa que se lleven las dos máquinas que están armadas y un draper, que en total representan cerca de dos millones de dólares, y se vayan», advirtió Romero.
Respecto a la postura del gremio y la decisión de los empleados, concluyó: «Si los trabajadores quieren darles las máquinas que se las den, nosotros desde la UOM no nos vamos a oponer, pero no estamos de acuerdo porque esa es la garantía que tienen de cobrar todos los sueldos que les deben. Ojalá me equivoque, por el bien de los trabajadores».
