


El fenómeno de El Niño continuará intensificándose hasta alcanzar su punto máximo hacia fin de año y podría convertirse en uno de los eventos más fuertes desde que existen registros comparables (1950). Así lo informó la Organización Meteorológica Mundial (OMM), tras un consenso de 13 centros climáticos internacionales, donde prevén un aumento de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial con efectos directos en los patrones de lluvia y temperatura global.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, indicó que las aguas que alimentan el fenómeno registran valores de temperatura sin precedentes. Para el trimestre de octubre a diciembre se proyecta un desvío térmico que podría alcanzar los 3,7 °C por encima de lo normal, superando los parámetros alcanzados en la temporada 2015-2016.
Cabe mencionar que el océano actúa como el principal regulador térmico del planeta, por lo que cualquier variación en su temperatura altera de forma directa el comportamiento de la atmósfera. Al calentarse la superficie marina —como ocurre durante el fenómeno de El Niño—, se produce una mayor evaporación de agua que carga el aire de humedad y energía. Ese aire cálido y húmedo asciende y modifica las presiones atmosféricas y la dirección de los vientos globales, alterando las rutas habituales de las nubes y las tormentas. Como resultado, este intercambio masivo de calor entre el mar y la atmósfera desorganiza el régimen de precipitaciones en todo el mundo, provocando lluvias extraordinarias e inundaciones en ciertas regiones y sequías severas en otras.
Proyección para la Argentina y la región
A nivel nacional, el director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Pedro Di Nezio, advirtió que el país afrontará uno de los episodios de El Niño más severos. Si bien el pico de intensidad marina se registrará hacia diciembre, las consecuencias climáticas sobre el territorio nacional se extenderán durante los primeros meses del año.
De acuerdo con las proyecciones del Centro Regional del Clima para el Sur de América del Sur (integrado por el SMN y el CIMA-UBA), la provincia de Santa Fe —junto con Corrientes, Entre Ríos, Córdoba y otras jurisdicciones del centro y norte del país— presenta una alta probabilidad de registrar precipitaciones por encima de los valores normales.
El especialista remarcó que el período con mayor riesgo de precipitaciones intensas, anegamientos e inundaciones en la región podría prolongarse hasta marzo y abril, debido a la acumulación de humedad en el suelo y a la menor evaporación habitual en esa época.
