


La investigación encabezada por el fiscal coordinador Iván Gastón Raposo, junto con la fiscal subrogante Larisa Barucca y su equipo de trabajo, vinculó a un joven con dos hechos ocurridos en la agencia de turismo de Venado Tuerto. La Justicia dispuso su prisión preventiva por treinta días.
Dos ingresos al mismo comercio con apenas seis días de diferencia: el primero se frustró cuando se activó la alarma; en el segundo, el sistema de seguridad fue dañado y se sustrajeron dinero, un lingote de oro y una computadora. Esos son los hechos que la Fiscalía atribuyó a G., quien quedó en prisión preventiva por treinta días.
La investigación está encabezada por el Dr. Iván Gastón Raposo, fiscal coordinador de la Unidad de Delitos contra la Propiedad y Delitos Conexos, junto con la Dra. Larisa Barucca, fiscal subrogante que integra el equipo, y los demás colaboradores de la unidad.
En la audiencia realizada el lunes 19 de octubre, Raposo presentó la imputación y solicitó la medida cautelar, que fue dispuesta por la jueza Paula Verónica Borrello.
Los episodios ocurrieron en la agencia de turismo Kaiken, ubicada en avenida Alem al 100 de Venado Tuerto.
El primero se registró el 6 de octubre, alrededor de las 20:30. Según la atribución fiscal, el imputado actuó junto con otro hombre cuya identidad se investiga. Tras forzar las bisagras de una ventana, uno de los involucrados ingresó al inmueble, pero la activación de la alarma provocó su retirada sin que se concretara la sustracción de bienes.
Las cámaras registraron parte de esa secuencia. El análisis de las imágenes permitió advertir rasgos físicos y un tatuaje en una mano que, mediante una comparación descriptiva con una fotografía del imputado, aportaron elementos para su vinculación con el hecho.
El segundo ingreso ocurrió el 12 de octubre y tuvo consecuencias mucho más graves para el comercio. De acuerdo con la imputación, el autor trepó un tapial para acceder al patio interno, desconectó un sensor de alarma e interrumpió el suministro eléctrico. Luego utilizó una amoladora para forzar una cerradura y entrar al local.
La Fiscalía le atribuyó la sustracción de 24.000 dólares, un lingote de oro y una notebook HP. El propietario describió, además, daños en la caja fuerte, las cámaras y otros elementos de las oficinas.
Los registros de cámaras vecinas permitieron reconstruir movimientos antes y después del ingreso. En una de las secuencias se observa a una persona acercarse a una cámara cubriéndose el rostro con una caja; posteriormente, el equipo pierde la señal. Más tarde, se registra la salida de un hombre por el tapial con una mochila.
Bajo la coordinación de Raposo y con la participación de Barucca, el equipo fiscal reunió denuncias, testimonios, inspecciones, análisis de filmaciones y un informe de la empresa de seguridad para reconstruir ambos episodios y sostener la imputación.
El acusado fue detenido el 16 de octubre, en cumplimiento de una orden dispuesta por Raposo. Tres días después, el fiscal le atribuyó los delitos de robo simple en grado de tentativa y robo calificado por escalamiento, y solicitó que permaneciera privado de su libertad durante la investigación.
Tras escuchar a las partes, la jueza Borrello dispuso la prisión preventiva por treinta días, con posibilidad de revisión a pedido de las partes.
La investigación continúa y aún resta realizar medidas de rigor para profundizar el esclarecimiento de los hechos y determinar la identidad del otro involucrado en el primer episodio. Estas tareas serán impulsadas por la unidad fiscal, bajo la coordinación de Raposo y junto con Barucca y el equipo de trabajo.
Foto: imágen ilustrativa
